Desde la bancada periodística

Fobias inaceptables: un contrato social fraterno y solidario

sábado, 21 de diciembre de 2019 01:11
sábado, 21 de diciembre de 2019 01:11

El presidente Alberto Fernández, ante el Congreso de la Nación, en su discurso con motivo de asumir en el cargo, el 10 de diciembre de este año, comenzó con un planteo esencial, en el que convocó “a la unidad de toda la Argentina” y enfatizó que “es tiempo de comenzar por los últimos para después llegar a todos. Este es el espíritu del tiempo que inauguramos”. 
Dijo también que hay que crear “una Argentina unida a una nueva mirada de humanidad que reconstruya vínculos sociales” y en función de lo cual, hay que derribar “grandes muros que tenemos que superar para poner al país de pie” y propuso realizar un contrato social que sea fraterno y solidario. 

Prejuicios culturales

Más en la unión que se anhela, lo primero que debe derribarse son los prejuicios culturales que insultan y las graves fobias sociales existentes. Todavía sufrimos culturas que nos desunen gravemente y demuestran que un sector de nuestro país tiene rechazo a los pobres, débiles, inmigrantes sin capacidad adquisitiva y a tantos a los que se consideran los últimos de la sociedad. 


Afirmaciones recientes, como “vienen de nuevo los choriplaneros”, “ensucian la Plaza de Mayo”, “se embarazan para cobrar los planes” y tantas otras, que en estos días se han escuchado, nos obliga a repensarnos profundamente. 


Hay en la Argentina subyacente un rechazo inaceptable a las manifestaciones políticas de los débiles y los marginados. La historia nos trae recuerdos dolorosos en ese aspecto. 


Cuando en 1930, José Uriburu derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen y estableció una dictadura militar, como lo recuerda la película “La República Perdida” (idea de Enrique Vanoli), exhibida en 1983, se resalta que, según Manuel Gálvez, que el día del golpe militar, una señora dijo que “Uriburu era superior a San Martín porque echó a ‘chusmas y canallas’, en cambio San Martín había echado a españoles que ‘eran personas decentes’”. Ya en ese momento, se mostraba ese rechazo a quienes defendían los intereses de pueblo y no los intereses económicos de unos pocos, en una cultura amante de lo europeo.
Luego, en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, el 7 de agosto de 1947, el diputado radical Ernesto Sammartino, se refirió a los simpatizantes del peronismo, como si se tratara de un “aluvión zoológico”. O sea una manada de animales, cuando el movimiento justicialista defendía los derechos de los trabajadores, el voto femenino y tantas otras reivindicaciones necesarias para el pueblo. 


La historia de los agravios continuó hasta ahora, al punto tal que en el gobierno presidido por Mauricio Macri, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, tildó a los simpatizantes de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como “grasa militante”. 


El rechazo a lo popular y no europeo, consciente y subconsciente- quedó también evidenciado cuando el presidente Mauricio Macri habló, en enero de 2018, en el Foro Mundial de Davos. Terminó afirmando, que un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es “natural” porque “en Sudamérica todos somos descendientes de europeos”. O sea, ignoró a los descendientes de los aborígenes, a los afrodescendientes, a los asiáticos, a los latinoamericanos, etc. Aún más, la historia se repite cíclicamente con la misma lógica. Rechazo a lo que se llama “chusma”, “aluvión zoológico”, “grasa militante” y el ensalzamiento, de lo que la señora que rescata Gálvez supone “los decentes”, que consideró en su momento a los españoles, aunque ellos nos sometían y explotaban como colonia. A estos últimos, y desde el mismo lugar de pensamiento, el presidente Mauricio Macri, en Tucumán, con motivo de la celebración del Bicentenario de la Independencia, en el año 2016, sostuvo que nuestros patriotas “Deberían tener angustia de tomar la decisión, querido rey, de separarse de España”. Resaltó una supuesta angustia de dejar de ser españoles y dependientes de una monarquía. Asimismo, el ex-presidente Macri, en sus últimos discursos de la campaña electoral, señalaba a los asistentes a sus actos diciendo “¿dónde están los colectivos que los trajeron?” y se jactaba de que a sus seguidores no había que traerlos en ómnibus y darles una merienda. Inaceptable, ese criterio antidemocrático encierra a los más débiles o pobres, a los que no se les permite participar de los actos de la democracia, ya que si no se los transporta, no tendrían cómo asistir y no es ningún condicionamiento que se los lleve, por el contrario, les permite participar y escuchar las propuestas políticas y los integra al proceso democrático.

Fernández y el “pibe chorro”
A Braian Gallo, un muchacho que vive en Moreno –provincia de Buenos Aires- y que fue presidente de mesa en las últimas elecciones, le sacaron una foto y con particular prejuicio por su aspecto, lo tildaran de “pibe chorro”. Se decía “si votás en Moreno no lleves cosas de valor”. Pues el presidente Alberto Fernández, al otro día, de manera ejemplar, acompañado por Braian, se vistió como él, demostrando el nuevo espíritu que baña la Argentina que queremos. No hay posibilidad de hacer un Contrato Social Fraterno y Solidario sin superar las fobias elitistas existentes. Debemos ocuparnos del hambriento, el desposeído, los jubilados y los débiles del sistema. Esto último nos ennoblecerá como comunidad y permitirá salir adelante juntos, porque la patria somos todes. Pero hay que dejar en claro, que se buscan superar desencuentros sin odios, ni rencores, pero el rumbo no se negocia.
 
Miguel Julio Rodríguez Villafañe 
Abogado constitucionalista y Periodista columnista de opinión
 

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Comentarios

22/12/2019 | 16:17
#6
Porque no le explican a Braian donde esta la plata que le afanaron .
22/12/2019 | 14:32
#5
Lamentablemente Peronistas, radicales, Kirchneristas, macristas y etc. Han sido una manga de inútiles seriales ladrones o cómplices de ladrones generadores de la pobreza mas grande vista. devuelvan lo que se robaron . Caraduras gran vida en puerto madero y chamuyo para la gilada.
21/12/2019 | 18:38
#4
No puedo creer que existan seres humanos en argentina (que ni ven pasar la crisis), y aun así les moleste tanto redistribuir un poco al que más lo necesita, al excluido, al que no tuvo las oportunidades, pero de verdad...que nace en una clase social en la cual es muy difícil ascender... Dejen de acumular billetes, porque de este mundo nos vamos sin nada... Tengan más empatía por la personas..
21/12/2019 | 18:00
#3
EL CINISMO DEL PERONISMO!!!! quienes mas que ellos USAN a los pobres? quienes mas que ellos saquean las arcas del estado manteniendo a vagos y ñoquis? quienes mas que ellos arreglan con las corporaciones y los empresarios prebendarios? quienes se enriquecen mas que los políticos y funcionarios de ese partido, nombrando ademas en el Estado a sus propios parientes? Quienes estafan a los jubilados?....
21/12/2019 | 10:45
#2
Se habla de la grieta, pero la verdadera grieta la hicieron quienes ahora gobiernan. Defender la delincuencia, premiar a vagos, hacer creer que porque una persona tiene plata es mala, mientras ellos se llenaban los bolsillos. Esa hipocresía formó la grieta. No la formó la sociedad. La sociedad honrada y trabajadora no ve con buenos ojos que se les quite beneficios para privilegiar a quienes -NO QUIEREN TRABAJAR- Porque en este país, no trabaja el que no quiere.
21/12/2019 | 09:01
#1
Sin éxito en la economía y sin justicia social no hay proyecto viable . Lo demás se da por añadidura
21/12/2019 | 07:46
#0
No cabe dudas que hay que superar las fobias tanto de los ricos a los pobres y de los pobres a los ricos , de los chetos a los grasas etc etc. esto se supera simplemente cumpliendo con la constitución y las leyes. Sin justicia no hay paz

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