Desde la bancada periodística

¿Se puede reabrir el Bicentenario sin gastar mucha plata?

sábado, 28 de marzo de 2020 01:16
sábado, 28 de marzo de 2020 01:16

Antes de desmenuzar el tema, meneado hasta el cansancio por la política y los medios de comunicación, desde nuestra posición de simples espectadores, respondemos la pregunta del título. Si se puede reabrir el estadio Bicentenario sin gastar mucha plata.
El interrogante, en medio de la pandemia que se roba todas las conversaciones y acciones de los catamarqueños, viene a cuento de la intención del actual gobierno provincial de reabrirlo y hacer que allí se vuelva a jugar el fútbol. Suponemos que esa fue la idea de 2006, el año en que el exgobernador Brizuela del Moral tomó la decisión de construir un estadio para 25.000 espectadores.


Desde aquel entonces, cuando han pasado 14 años y 9 desde la inauguración, la suerte del coloso tuvo un destino diametralmente opuesto al de la propuesta inicial que era, supuestamente, cambiarle la cara al fútbol de Catamarca y colocarlo en igualdad o mejores condiciones que las plazas más importantes del interior.
Si ese era el objetivo, claramente, hay que hablar de fracaso.

Loable iniciativa

Durante la gestión de Lucía Corpacci, con Raúl Jalil como alcalde capitalino, se habló de la rehabilitación y la posibilidad que el Bicentenario pasara a ser propiedad de la Municipalidad. Uno de los escollos a salvar era el pleito que tiene incursa a la empresa (Capdevila SA) que construyó el estadio y, por comprobados vicios de construcción, tiene que reparar al Estado. Sin ese recurso judicial, por el que se ordenó la clausura, nada se podía hacer.


La idea quedó pendiente y la retomó el nuevo gobernador en cuanto asumió. Prometió gestiones para que la Justicia, que tiene a su cargo la dilucidación del concurso de acreedores que presentó la empresa, autorizara a trabajar. Cumplió y logró buenos resultados. La orden desde Tribunales fue librada y para el ministro de Infraestructura y Obras Civiles, Eduardo Niederle, la reparación del estadio es de fácil solución. “Nada complicado”, según sus palabras.


Cuentan las autoridades con un respaldo fundamental. La gente, sin saber bien para qué, desea que el estadio vuelva a ser el escenario de grandes eventos futbolísticos, como cuando se presentaron River y Boca en partidos de la Copa Argentina o cuando San Lorenzo y Arsenal animaron, con tribunas repletas, la final del mismo torneo de la AFA. Aquella imagen ilumina desde 2013. Fue el último acto del monstruo de cemento que duerme como un símbolo de la sinrazón.


Niederle, que fue el director técnico de la obra inaugurada en 2010 en  nombre de la empresa que está denunciada, estima que ponerla a punto costará unos 113 millones de pesos, los que saldrían del tesoro provincial. Aclaró, ante el requerimiento periodístico, que “el juicio no se detiene. Siguen los reclamos a la empresa”. Preguntas obligadas: ¿Capdevila no aprovechará la eventual reapertura, mediante cualquier subterfugio legal, para salvar su propio pellejo? ¿No terminará el Estado “garpando” lo que le corresponde a la empresa que hizo mal las cosas? Antecedentes de estos arreglos de medianoche hay varios.

“A confesión de parte….”
Se trata de una máxima jurídica. “A confesión de parte, relevo de pruebas”. Vale, por supuesto, para el embrollo jurídico en que terminó convertida la construcción del estadio.


Los resultados que arrojó la auditoria de la facultad de Tecnología de la Universidad de Tucumán, a la que se contrató especialmente, determinó que efectivamente hubo vicios incuestionables en la construcción del Bicentenario. Ese informe, que no pudo ser desvirtuado por la empresa, originó el cierre de hace cuatro años.


Y ahora, hace tres semanas atrás, el gran mentor del estadio, Eduardo Brizuela del Moral, terminó de reconocer, en forma atenuada, que efectivamente existieron problemas.


“Los peritos dijeron que la estructura estaba bien, salvo una tribuna, la cual se debió reparar inmediatamente”, indicó el exgobernador, añadiendo “como cualquier obra puede tener sus defectos” y “hubo una falla, una grieta por la cual ingresó agua”. Remató su visión indicando “la política de reacondicionarlo es muy acertada”.


Con lo de la UNT y el reconocimiento del actual diputado nacional, se logra el “relevo de pruebas”. La construcción tuvo defectos y, por lo tanto, los “113 millones” que saldrían de las arcas provinciales los debe poner Capdevila, una empresa constructora que embolsó fortunas con la obra pública de Catamarca. 


Claro que ese aserto lo tiene refrendar la Justicia, no el periodismo, que apenas es una opinión más dentro de un entramado donde se juegan intereses económicos y políticos que, al parecer, recubren la hermosa iniciativa de darle vida a un estadio que, en su momento, costó una millonaria inversión surgida de la renta minera que pertenece a todos los catamarqueños.

Gastar menos con menor riesgo
Planteadas las cosas tal cual lo explicamos, con la autorización judicial en mano, al gobierno le quedarían a recorrer dos caminos para alcanzar el caro anhelo de recobrar una obra de testimonio.


El que sugiere Niederle. O sea agregarle 113 millones a la fortuna que se gastó antes y, más tarde, tratar de recuperarlos vía judicial frente a una empresa declarada en quiebra y que ha sido vaciada en los últimos años. Se trata de una jugada de alto riesgo, pero valedera si el objetivo final, conteste con la opinión pública, es reabrir el estadio.


El otro camino, relacionado con el título de esta nota, nos parece más simple y menos oneroso. Con solo arreglar el campo de juego, aunque lleve su tiempo, se podrían volver a programar partidos y darle vida al macizo del norte capitalino.
La tribuna a reparar y el sector comprometido con la construcción, hasta tanto resuelva la Justicia, podría seguir clausurado y la provincia no asumiría riesgo alguno.


Más claro y sencillo. No hace falta, en el tiempo inmediato, disponer de la capacidad total del estadio para que la pelota comience a rodar el verde césped que, por la época y falta de mantenimiento, debe estar amarillo.


Los certámenes de la Liga Catamarqueña y hasta los mismos partidos del Federal Amateur que programa la AFA, salvo alguna excepción, convocan un promedio bajísimo de espectadores. Tal vez con una tribuna, o en el mejor de los casos dos, sobre para dar acogida al público y comenzar a justificar la existencia de una obra que despierta tantas pasiones como contrariedades.
El estadio Bicentenario está cerrado desde hace cuatro años. Su existencia depende de resoluciones judiciales que duran años y, algunas veces, hasta décadas. Verlo derruirse hace mal al alma catamarqueña. Tal vez por eso se pida, aún sin razones valederas, su rehabilitación. Está bien que el gobierno, usando una expresión popular, “haya tomado el toro por las astas”. Ahora le toca elegir el mejor camino y hacer uso de las prioridades.

El Esquiú.com
 

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Comentarios

30/3/2020 | 06:33
#2
NIerdele que le a llevado a su familia los millones con Capdevilla y ahora pide 113 millones mas .jajajajaj es lo mas corrupto, no se conforma con lo que se ha robado. que alguien le diga a Jalil que tiene al pícaro zorro y la zorra en el gallinero que piden 113 millones para repartirse
28/3/2020 | 11:29
#1
No me vengan con arreglos a medias. Hoy 113 millones es una joda. 1 millón de dólares que FERNANDO Capdevila que andan por ahí NO PUEDE HACERSE EL ZONZO. Que venda unos 4 departamentos esos que su padre construyó en ROSARIO y que ponga con eso los primeros 90 millones de pesos. La mano de obra...LA PONEMOS LOS CATAMARQUEÑOS. Y algo más: SI NO TENEMOS EQUIPO COMO LA GENTE, nos unamos a LA RIOJA y vamo y vamo. PLAZA FIJA. Una vez de visitante, UNA DE LOCAL EN CATAMARCA; otra vez de visitante, UNA DE LOCAL EN LA RIOJA. Como hizo QUIMSA el equipo de BÁSQUET de Santiago que juntó a TRES CLUBES QUE NO SE PODÍAN VER (Estudiantes de los Chetos, Santiago de los más o menos e Inti de lo menos que más) e hicieron otro equipo UNIDOS. Y los socios de los TRES CLUBES, son socios de QUIMSA. Tenemos un vice Presidente de AFA que es conocido y Santiagueño. Explotemos ello. Pero NO PONGAN POLÍTICOS DE PRESIDENTE DE LA LIGA. Pongan o PERIODISTA o EMPRESARIO.
28/3/2020 | 02:40
#0
Hay una sola tribuna en buen estado, las otras 3 están en ruina.

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