Nacimientos, muertes y asunciones

Octubre y los presidentes argentinos

lunes, 3 de octubre de 2022 01:18
lunes, 3 de octubre de 2022 01:18

Octubre se ha convertido en el mes de los presidentes argentinos, por las fechas de llegada a mundo o su partida al más allá de los primeros mandatarios, o por el día de su asunción al cargo. A pesar de la sensación generada por la crisis política, social y económica de fines del 2001, donde el habitual error de los “5 presidentes en una semana” hace que se piense en centenares a lo largo de nuestra historia republicana, desde 1826, cuando Bernardino Rivadavia se convirtió en el primer argentino que asumió la presidencia hasta hoy son sólo 49 los ciudadanos que ejercieron la primera magistratura.

Treinta y cuatro caballeros y dos damas han ejercido la presidencia de la República en forma constitucional y legal. También hay que sumar los trece dictadores que ejercieron el poder por medio de golpes de estado. El mito del sillón de Rivadavia tiene que ver con un mueble que de haber existido no se conserva: sólo hay en la Catedral de Buenos Aires una poltrona que don Bernardino usó durante su corta presidencia en los tedeum que se celebraron en las fiestas mayas de 1826 y 1827 en conmemoración de la Revolución de Mayo. Recién en 1860 Santiago Derqui mandó hacer un sillón presidencial que se puede contemplar en el Museo de la Casa Rosada.

El más olvidado de los presidentes, Vicente López y Planes, a quien la historia sólo reconoce por haber sido el autor de las estrofas del Himno Nacional, murió el 10 de octubre de 1856, mereciendo ser recordado por haber sido presidente entre el 7 de julio y el 18 de agosto de 1827, sucediendo a Rivadavia, y por ocupar el cargo de gobernador de Buenos Aires luego de la caída de Rosas.

El organizador, don Justo José de Urquiza, nació en Concepción del Uruguay el 18 de octubre de 1801, y la sanción de la Constitución Federal de 1853 es suficiente mérito para considerarlo como uno de los grandes de la historia. El lema de su generación política, “gobernar es poblar”, fue llevado a cabo por el entrerriano con entusiasmo, ya que reconoció 26 hijos que tuvo con varias mujeres y se comenta que sus vástagos podrían haber alcanzado los 100.

La asunción del porteño Bartolomé Mitre el 12 de octubre de 1862 impuso como fecha ritual ese día para el recambio presidencial: el sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento en 1868, los tucumanos Nicolás Avellaneda en 1874 y Julio Argentino Roca en 1880 y 1898, el cordobés Miguel Juárez Celman en 1886, y la larga lista de los porteños Luis Sáenz Peña en 1892, Manuel Quintana en 1904, Roque Sáenz Peña en 1910, Hipólito Yrigoyen en 1916 y 1928, y Marcelo Torcuato de Alvear en 1922.
Es el más largo período histórico de continuidad institucional en el país hasta hoy: 68 años sin interrupciones. Más adelante y por imperio de los golpes de estado, que alteraron no sólo las fechas de los cambios presidenciales, hizo que los bonaerenses Arturo Illia y Juan Domingo Perón (éste en su tercera y última presidencia) llegaran al sillón de Rivadavia el 12 octubre en 1963 y 1973 respectivamente.

De los dos tucumanos que se sucedieron en el poder, Avellaneda y Roca, el primero nació el 3 de octubre de 1837 y el segundo murió el 19 de octubre de 1914. A Avellaneda lo llamaban el “chingolito” por su propensión a la poesía y a Roca el “zorro” por su astucia notable. Carlos Pellegrini, el “gringo”, hijo de un nativo de Saboya y nieto de ingleses; nació el 11 de octubre de 1846. El salteño José Evaristo Uriburu iba a morir el 25 de octubre de 1914, una semana después que su consuegro Roca. Quintana nació el 19 de octubre de 1835 y fue el primer presidente muerto en el cargo.

El último presidente conservador Victorino de la Plaza murió el 2 de octubre de 1919. Un gran mandatario, algo olvidado, es sin duda Alvear, que había nacido el 4 de octubre de 1868. El catamarqueño Ramón Castillo murió el 12 de octubre de 1944, hecho que provocó que Juan Domingo Perón, nacido el 8 de octubre de 1895, fuera el único presidente en la historia que asumió el poder sin ningún antecesor vivo el 4 de junio de 1946. El correntino Arturo Frondizi nació el 28 de octubre de 1908 y el santacruceño Néstor Kirchner falleció el 27 de octubre de 2010.

De los presidentes de facto, que fueron todos generales del Ejército, el santiagueño Arturo Rawson murió el 8 de octubre de 1952; el nativo de Avellaneda Edelmiro Farrell el 12 de octubre de 1980 y el porteño Roberto Viola nació el 13 de octubre de 1924.

Otra curiosidad de la presidencia argentina es que tres veces, en el transcurso de sólo doce meses, murieron tres hombres que la ejercieron: en 1906 Mitre, Quintana y Pellegrini; en 1914 Roque Sáenz Peña, Roca y José Evaristo Uriburu; y entre marzo de 1942 y enero de 1943 Alvear, Roberto M. Ortiz y Agustín P. Justo. También es destacable que fueron tres los presidentes muertos en el cargo: en 1906 Quintana, en 1914 R. Sáenz Peña y en 1974 Perón.

En dos ocasiones, dos matrimonios se sucedieron en el poder: en 1974 al morir Perón dejó el cargo a María Estela Martínez de Perón; y en 2007 Néstor Kirchner cedió el mando por elecciones a Cristina Fernández de Kirchner. Esto último es una originalidad argentina ya que ninguna otra democracia moderna ha tenido dos “sucesiones matrimoniales”.

Una última aclaración: aquellos interinos que ejercieron el Poder Ejecutivo Nacional entre la renuncia de un presidente y la elección constitucional de otro no conforman el listado de los primeros mandatarios.

No se puede establecer el porqué, pero sin duda octubre es un mes presidencial: entre nacimientos, fallecimientos y asunciones la vida institucional de los argentinos pueden contarse recordando las efemérides del décimo mes del año.

Eduardo Lazzari, historiador.

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