Fiebre del dólar: ¿valen menos los llamados “cara chica”?

Cuestiones a tener en cuenta para no salir perjudicados con el cambio.
martes, 5 de julio de 2022 11:17
martes, 5 de julio de 2022 11:17

Con la actual escalada de la moneda extranjera, cada vez son más los argentinos convencidos en que deben asegurar sus ahorros en dólares estadounidenses. Es por esto que el nuestro, es uno de los países con mayor tendencia a la dolarización vía billetes del mundo. Si bien existen en circulación varios modelos de la divisa norteamericana, en la Argentina a la hora de hacer el cambio en el mercado informal, no todos parecen iguales. 

¿Cuál es la diferencia?

Llegado el momento de gastar los ahorros, los dólares vuelven a convertirse en pesos y es ahí donde muchos se topan con esta diferenciación. Aquellos billetes de 100 USD donde el rostro de Benjamín Franklin es más pequeño y está centrado dentro de un marco -los llamados “cara chica”- son más difíciles de cambiar que el último modelo, en el que el prócer se ve más grande en un billete más azulado que verdoso conocidos comúnmente como “cara grande”.

¿Por qué?

Las casas de cambio pagan menos por los dólares “cabeza chica”, y esta tendencia se ha extendido a los particulares que realizan intercambio de esta divisa. La creencia de que pertenecen a emisiones anteriores a 2013, y que serán eventualmente retirados de la circulación y perderán valor en algún futuro parece ser el motivo del precio diferenciado. Por eso, como al intermediario del circuito paralelo le cuesta vender esos billetes, los toma a un precio más bajo al momento de comprarlos.


Pero la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, que imprime y distribuye los dólares alrededor del mundo indica en su web que todos los billetes impresos desde 1914 hasta la fecha tienen curso legal y que los sucesivos ajustes en los modelos tienen como único objetivo dificultar la falsificación. El gobierno de los Estados Unidos rediseña periódicamente los billetes de la Reserva Federal para que sean más fáciles de usar, pero más difíciles de falsificar. Es la política del gobierno de los Estados Unidos que todos los estilos de la moneda estadounidense sean de curso legal, independientemente de su fecha de emisión.

¿Cómo hacer para que valgan más? En Argentina, para no terminar perjudicado y lograr un recambio por la versión más nueva del billete, una opción es depositar los más antiguos en el banco, siempre que puedan justificarse los fondos. Las entidades bancarias están obligadas a recibirlos y al enviarlos a la Reserva Federal, reciben versiones más actuales, entonces el cliente que depositó sus dólares viejos puede que reciba billetes nuevos al momento de retirar ese dinero.


Algo similar sucede si en lugar de recurrir al mercado informal para vender los billetes “cabeza chica”, las personas que necesitan pesos venden sus dólares en la Bolsa. Para ello, hay que depositar los fondos en una cuenta bancaria o del agente bursátil y luego comprar los bonos en moneda extranjera para venderlos en pesos. Así, se accede a un tipo de cambio algo más alto que el blue y no es necesario lidiar con las preferencias por un modelo específico de billetes.

Lo cierto es que todas las versiones de la moneda extranjera valen lo mismo y tienen circulación legal. Lo trascendental es asegurarse de que sean legítimos y evitar caer en los perjuicios generados por la práctica cambiaria paralela.

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