Cristina:

"No vamos a cambiar justo ahora"

Lo relata Horacio Verbitsky en el diario Página 12.
domingo, 31 de octubre de 2010 00:00
domingo, 31 de octubre de 2010 00:00

"Somos peronistas, siempre estamos en medio del pueblo y el tumulto", indicó Cristina Kirchner al retirarse del cementerio de Río Gallegos donde despidió a su compañero político y sentimental de toda la vida. "No vamos a cambiar justo ahora", señaló con una sonrisa a pesar del dolor.

Así lo relata el columnista de Página/12 Horacio Verbitsky en la edición impresa de hoy tras haber accedido a la ceremonia íntima que se celebró el pasado viernes en la capilla del cementerio de esa ciudad para brindarle el último adiós al ex presidente Néstor Kirchner.

El responso, a cargo de tres sacerdotes de estrecha relación con la familia Kirchner, consistió ?según la crónica- en la lectura de un breve texto bíblico y una conversación entre amigos en torno a la resurrección. En esa oportunidad, uno de los curas manifestó: "Todos morimos, pero pocos dan la vida, como Kirchner". Dijo también que "quienes dan la vida resucitan en el pueblo" y que "el pueblo argentino resucitó, porque estaba humillado y sin esperanzas y Néstor con sus actos se las devolvió".

Durante la celebración, la Presidenta se sentó en la primera fila a la izquierda del féretro, junto con sus hijos, el gobernador Daniel Peralta y el primer mandatario de Venezuela, Hugo Chávez. A la misma altura a la derecha, seguían sus suegras, cuñadas y sobrinos.

También participaron la hermana de Cristina, Giselle Fernández, la esposa del ministro de Planificación Julio de Vido, Alessandra Minnicelli, y la actriz Andrea del Boca, entre otras personalidades.

En ese difícil momento, según recogió el periodista, Cristina quiso que la acompañarán, además, representantes de organismos defensores de los derechos humanos, que llegaron desde Buenos Aires, familiares de Kirchner, unos pocos legisladores a los que siente próximos, como Agustín Rossi o Eduardo Fellner, además de amigos de toda la vida y compañeros de militancia, de ella, de Néstor y de Máximo Kirchner, que permaneció durante más de veinte horas al lado de su madre.

Este último, según el artículo, abrazó durante la ceremonia a un compañero de Río Gallegos y disparó: "Al matar a ese pibe en Constitución [por Mariano Ferreyra, militante del PO] también mataron a mi viejo. Estaba indignado. Todos esos tipos tienen que ir en cana".

Por otro lado, trascendieron algunos detalles de la ceremonia realizada en Buenos Aires donde una multitud despidió los restos de "Lupo".

Otro de los sacerdotes contó a Verbitsky que durante el velatorio en la Capital Federal, Cristina pasaba la mano por el ataúd y como si acariciara a Kirchner le decía en voz muy baja "caprichoso, caprichoso".

Ese mismo cura ratificó que "Néstor era muy caprichoso" y explicó que por eso "el pueblo argentino está como está y le responde como le responde".

Entre otras cosas también circuló que la decisión de velar a Kirchner a cajón cerrado en la Casa Rosada respondió a un comentario que el propio ex presidente hizo en vida al referirse a los velatorios que tenía lugar en el Congreso. De acuerdo con lo expresado por amigos de Río Gallegos, a Kirchner no le gustaban este tipo de ceremonias a cajón abierto, en los que los restos de una persona quedan expuestos a las miradas morbosas de cualquiera.
 

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