El parque automotor continúa en crecimiento.

Más de 70.000 vehículos generan el caos diario en el microcentro

Del año pasado a la fecha la cantidad de rodados se incrementó en 20 mil unidades.
lunes, 01 de noviembre de 2010 · 00:00

La saturación vehicular es diaria en el microcentro, en una ciudad tipo colonial como es San Fernando del Valle de Catamarca ingresan más de 70.000 vehículos diariamente, los cuales convierten el tránsito en un caos.
Es una odisea que hay que pasar todos los días para llegar a destino, ante la falta de vías alternativas. Con pocos agentes de tránsito para el control y sin conducta vial, la Administración de Tránsito, en conjunto con Rentas municipal contabilizó un aumento de unos 20 mil vehículos desde el año pasado, lo que genera un gran problema que lleva años sin resolverse, sobre todo en horas pico.
Las horas complicadas abarcan desde las 7 de la mañana hasta las 8 con el ingreso de los empleados y alumnos, continúa entre las 12.45 y las 14, y el caos sigue entre las 18 y las 20.30, entre salida de alumnos, más empleados públicos y empleados de comercio.
Para el administrador de Tránsito municipal Ángel Barrientos, los grandes problemas surgen por la gran cantidad de vehículos que circulan en un microcentro “angosto”, que es imposible controlar si no hay compromiso de las partes.
“Sabemos que hay un problema que es el tránsito, pero sucede que la gente no sabe usar inteligentemente las arterias del microcentro y evitar así los graves problemas. Se paran en doble fila, no les importa nada, no hay respeto por el otro ni por las normas”, detalló.
Manifestó que el parque automotor mucho tiene que ver con el caos, ya que desde 2009 a la fecha aumentó un 30 por ciento más, llevando el número de vehículos entre motos, autos, taxis, transportes escolares y otros a 70.000 unidades que saturan la ciudad diariamente.
Los datos pertenecen hasta el mes anterior, y estiman que a fin de año serán más.
La falta de educación vial y de respeto por las normas no sólo es el detonante para que el caos se genere, sino también los escasos agentes de tránsito, quienes no superan los 50 por día.
Ante esto Barrientos se limitó a responder que “la población no se concientiza y no respeta al agente, quienes no pueden con los miles de infractores diarios. Para colmo de males la gente los trata mal, los quiere coimear, y no les tienen respeto”.
Agregó que “falta comunicación y especialmente capacitación, no puede ser que no sepamos utilizar las arterias: si estamos en Salta y Güemes y tenemos que ir a la UNCA no pasemos por calle Salta, tomemos otra alternativa y evitemos generar caos”.
Lo lamentable del caso es que en las horas llamadas pico y en las arterias de mayor concentración, como son los “corredores rápidos” (Salta, Esquiú, Chacabuco, Maipú, República, San Martín), los accidentes de tránsito suceden todos los días. Más grave aún, es que no se conocen proyectos viables para ordenar el tránsito en el microcentro catamarqueño, lo que altera a toda la sociedad.

Primer accionar

Es válido destacar que la medida de desviar el transporte público por calle Rojas fue acertada, fue tomada con respeto y en gran parte se cumple. Esto descomprimió en parte la calle Esquiú, una decisión que si bien fue para evitar mayores daños al Convento de San Francisco, posibilitó una mejor circulación, aunque en las horas pico transitar por Esquiú desde Salta hasta Maipú es una odisea que dura como mínimo 15 minutos... para recorrer cuatro cuadras.
 

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