Existe una ordenanza pero no se aplicaría.

Dudan del control de perros peligrosos

Los recientes casos de mordeduras de perros a personas han causado preocupación en el Concejo Deliberante.
sábado, 14 de agosto de 2010 00:00
sábado, 14 de agosto de 2010 00:00

Con el objeto de determinar si el Ejecutivo Municipal implementó de manera efectiva la ordenanza tendiente a regular la tenencia de perros potencialmente peligrosos, desde el Concejo Deliberante capitalino se analiza la posibilidad de solicitar un pedido de informes a los efectos de conocer la puesta en marcha y funcionamiento del Registro de Propietarios de este tipo de animales.
A pesar de la existencia de una ordenanza que fue planteada hace un año y contempla la regulación de la tenencia de aquellos perros que, por su contextura física y temperamento, puedan resultar potencialmente peligrosos para la comunidad, se plantearon una serie de dudas sobre la efectiva puesta en marcha de la normativa. Inclusive, esta normativa prevé la creación de un registro tendiente a aquellas personas que posean este tipo de animales se inscriban de manera voluntaria, a los efectos de contar con una información base sobre esta situación en particular.
Concretamente, el concejal Hernán Martel planteó un pedido de informes con el objeto de conocer si el Municipio de la Capital ha procedido, efectivamente, a crear tal Registro, y, en consecuencia, cuál es la información base que surge de ella, entre otros aspectos. “Tenemos dudas sobre si se aplica esta ordenanza de manera efectiva, por lo que apuntamos, en principio, a determinar si se ha creado el Registro de Datos que en el instrumento legal se contempla, además de establecer dónde y cómo funciona, etc”, explicó el edil.
“Ante los recientes y lamentables hechos ocurridos por mordeduras de perros a ciudadanos, y a un año de la aprobación de la ordenanza 4627, se solicita información sobre el funcionamiento del Registro y cuáles fueron sus resultados ante la eventual puesta en funcionamiento”, indicó.
La idea de la ordenanza Nº 4627/09, aprobada oportunamente, establece la necesidad de regular la tenencia de perros potencialmente peligrosos a los efectos de hacerla compatible con la seguridad de las personas, bienes y otros animales en el ámbito de la ciudad Capital. De esta manera, se avanza ante un problema que en las últimas semanas se agudizó, luego de que varias personas fueran mordidas por este tipo de perros.

Razas peligrosas

En la legislación se establece que serán considerados perros potencialmente peligrosos aquellos que pertenecen a las razas pitbull terrier, dogo argentino, akita inu, filabrasileño, mastif, american staffordshire bull terrier, doberman, dogo de Burdeos, bullmastif, mastín napolitano, bul terrier, presa canario, rottweiler, y tosa japonés, entre otros; además de las cruzas de las razas antes mencionadas.
También, se busca regular la tenencia de animales que sin pertenecer a dichas razas pero por su carácter agresivo, potencia de mandíbula o musculatura pudieran causar la muerte o lesiones graves a las personas u otros animales, como también aquellos perros que fueran adiestrados para ataque y defensas de dueños o terceros, con exclusión de los animales empleados por aquellos organismos de seguridad nacional, provincial y/o municipal.
En consecuencia, los propietarios de este tipo de animales deberán cumplimentar una serie de requisitos, como circular de manera obligatoria con ellos en lugares públicos con bozal y correa, o cadena de no más de un metro de longitud y adherida a ésta una chapa metálica con el número de inscripción en el Registro. El manejo de estos animales será por parte de personas mayores de 18 años. En el caso específico de domicilios, las instalaciones que alberguen a estos perros deben contar con paredes y puertas suficientemente altas y consistentes a los efectos de soportar peso y presión del animal, la señalización conveniente advirtiendo la existencia de estos animales; mientras que, será el municipio la autoridad de aplicación encargada de controlar la habilitación municipal en casos de criaderos o asociaciones caninas.

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