APANE y sus renovados desafíos

El apoyo familiar, esencial para los chicos especiales

Los directivos de APANE dieron detalles de cuáles son los desafíos a los que se enfrenta el establecimiento.
jueves, 26 de agosto de 2010 00:00
jueves, 26 de agosto de 2010 00:00

Involucrarse en la crianza de un niño con capacidades especiales, es una misión que implica el compromiso del entorno familiar, la comunida educativa y profesionales, pero principalmente del primer eslabón.
Éste es el emblema de la Asociación de Padres y Amigos Del Niño Especial, (APANE), institución que desde sus inicios, allá por el año 1983, a través del motor de los padres fundadores, constituyó un establecimiento que hasta el día de hoy continúa siendo el mayor referente sobre la discapicidad en la sociedad Catamarqueña.
Sin embargo, con el devenir del tiempo, el compromiso de muchos de los tutores pareciera ser un componente nostálgico. Una estrategia para revertir el estado de situación surgió tras varios encuentros entre los integrantes de la comisión directiva de la institución. De esta forma lo hacen sentir Graciela Arismendi junto a Rubén Melnik, directora y asesor legal de Apane, quienes coinciden en la necesidad de volver a involucrar a los padres en las actividades que representan el fortalecimiento de Apane y de los niños.
Para ello, las autoridades organizaron una asamblea, que se desarrollará el próximo 4 de septiembre en el campo deportivo de la Universidad Nacional de Catamarca.
El desafío implica un mayor acompañamiento por parte de las familias que componen Apane. “La contención implica una identidad y un compromiso para con la institución”, explica Graciela Arismendi, quien considera que el aporte económico es importante, pero no lo es todo.
“Es una necesidad para seguir creciendo y seguir siendo un referente en la sociedad”, aseguró la docente.

Nuevas políticas

Arismendi y Melnik explicaron que emprendieron ciertas proyecciones que se concretarán durante lo que resta del año, actividades para que toda la comunidad se involucre con la institución, las cuales se concretarán en espectáculo públicos, reforzando las capacitaciones a los docentes, y además existe la posibilidad de explotar el playón en el Jumeal durante la primavera, con algunos festejos, para generar recursos. Pero esto no será factible a menos que “contemos con el apoyo de los padres”, aseguró Arismendi.
El niño con capacidades especiales necesita una atención especial, y el acompañamiento del padre es esencial para lograrlo.
El asesor legal de Apane realizó una crítica a fin de replantear lo que entraña el concepto de discapacidad y aseveró que no todos los seres humanos están preparados para aceptar a una persona “que se asoma al mundo y que se presenta así. Vemos que la familia no está comprometida en su totalidad, no se hacen las preguntas que nos hacemos nosotros”.
En la actualidad, pareciera que en las instituciones se ha instalado un malestar general que hace que queramos escapar de allí, “eso es lo que nosotros queremos cambiar”, sentenció Melnik.

Limitación docente

Según manifiestan los directivos, desde el punto de vista pedagógico y docente, la institución no reviste mayores problemas.
Pero desde un abordaje institucional, el trabajo del docente no se ve concretado por las falencias de elementos y espacios que conciernen a la educación del alumno.
En este sentido, explicaron que una de esas carencias es la infraestuctura edilicia de la sede de Apane, ubicada en inmediaciones del CAPE.
Allí los niños aprenden diversos oficios, como panadería, pastelería, pero el local no está en las mejores condiciones. “Hay cierta incomodidad para el trabajo de los chicos y docentes, dado que las condiciones edilicias no lo permiten”, explicó el asesor.
Los docentes comentaron que mantuvieron una reunión con el Secretario de Servicios Públicos, quien se comprometió a colaborar para refaccionar el local.

Compromiso

“Quizá desde adentro no se puede visualizar ciertos aspectos que hacen a la gestión, por eso necesitamos el acompañamiento de los padres”, aseguró la directora del establecimiento.
“Nuestra asociación surgió por el empuje de unas cuantas familias fundadoras, que con sacrificio hicieron posible este proyecto. Necesitamos ese empuje”, sentenció.
La institución acoge al niño desde desde la lactancia y atraviesa toda la formación integral. Cuenta con 53 docentes y no docentes, que diariamente velan por el bienestar de los jovenes y pequeños.
Ayudarlos en su desarrollo, comprometerse en su crecimiento, acompañarlos en los avances, verlos sonreir, constituyen los premios en la vida de los padres con capacidades especiales, ante un camino que a veces pareciera tornarse sinuoso.

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