Carencias en los menores

“Entre desigualdades olvidos y diferencias”

El movimiento “Chicos del Pueblo” asegura que existen más de 7.200 chicos fuera de todo tipo de sistema de protección social en nuestra provincia.
domingo, 19 de septiembre de 2010 00:00
domingo, 19 de septiembre de 2010 00:00

“Catamarca es proverbialmente injusta, cuando el 10 por ciento más rico de población gana 64 veces más que el 10 por ciento más pobre”, señala un documento del Movimiento “Chicos del Pueblo” que conduce Luis Rodríguez. “Empujando esta situación a los extremos de la pobreza a los más débiles, nuestros chicos, que en un número superior a los 7.200 continúan a la deriva, sin ningún tipo de cobertura a pesar de la declamación de una asignación por hijo a la que se llamó engañosamente universal y que es desvalorada mes a mes por una inflación negada por los organismo oficiales. Es decir, en Catamarca, existe un número muy importante de chicos que están fuera de todo sistema de protección social que ha disparado el aumento del hambre entre los más pequeños que trepó del 4,7 por ciento en el 2009, al 7,2 por ciento en lo que va del año. Todo ello empeorado por el cierre sistemático de los comedores infantiles y comunitarios en diferentes barrios de esta capital y del interior provincial, los que significaban el único paliativo para esta realidad, es decir, lo que se puede llamar el “núcleo duro de la pobreza y la exclusión social” en Catamarca, no pudo salir de ese círculo, constituyendo en la actualidad la comprobación palpable de que en Catamarca hay hambre”, añade el escrito.
Para el movimiento, “es importante recordar que el hambre es una definición estricta, es la sensación que indica la falta de alimentos; es cuando la panza duele, cuando no se come por días o se come muy poco, la panza comienza a doler todo el tiempo, no se puede jugar ni estudiar y la desesperación se hace presente y lleva a entrar a un supermercado. Pero niño o adolescente, se pasa a ser un detenido con la acusación de ser ladrón o delincuente y pasan a estar encerrados como criminales en la comisaría de la mujer y el menor”.
“Quienes no padecen estos extremos forman de igual manera el 57 por ciento de los hogares catamarqueños con chicos menores de 12 años con problemas para cubrir sus consumos mínimos de alimentación mensual. El movimiento Chicos del Pueblo esperamos que deje de existir el estado con minúsculas que solo contempla a los hijos de la pobreza y exclusión para criminalizarlos y se pase a un estado con mayúsculas para asumir que el hambre es un crimen y que hay que detenerlo”, concluye el trabajo.

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