Hay centenares de muertos

Condena mundial a la salvaje represión del gobierno libio

lunes, 21 de febrero de 2011 00:00
lunes, 21 de febrero de 2011 00:00

La ONU, la Liga Árabe, Francia y Alemania condenaron ayer la represión en Libia a las protestas contra el gobierno del líder Muammar Kaddafi, que provocó la muerte de centenares de personas.
También el ministro de Justicia de Libia, Mustafa Abde-Jalil, presentó ayer su renuncia por el “uso excesivo de la violencia contra manifestantes desarmados”, según el diario diario libio Quryna, propiedad del hijo y hasta ahora sucesor de Kaddafi, Saif al Islam, informó la agencia de noticias DPA.
El secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, expresó ayer su “gran preocupación” por lo que sucede actualmente en el país norafricano y pidió que se ponga fin al derramamiento de sangre y a todos los actos de violencia.
El líder de la organización panárabe señaló en un comunicado que “las demandas del pueblo árabe sobre reformas, desarrollo y cambio son totalmente legítimas, y un asunto global en el que participan los sentimientos de toda la nación, especialmente, en esta etapa crucial en la historia de los árabes”.
“Es imposible suponer una traición y no hace falta provocar el sectarismo entre los países hermanos”, señaló Musa.
Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Right Watch estimaron en más de 200 los muertos por la represión a las protestas, que comenzaron en las ciudades portuarias de Bengazi y Al Dayba y se extendieron hasta la capital, Trípoli, bastión de Kadafi, en el poder hace 42 años.
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París, aseguró hoy que los manifestantes controlan varias ciudades de Libia, como Bengasi y Sirte.
El levantamiento en Libia tuvo lugar tras las revueltas populares en Túnez y Egipto que acabaron respectivamente con los regímenes de Zine el Abidine ben Ali y Hosni Mubarak, y que se extendieron por otros países de la región como Argelia, Yemen, Bahréin y Jordania.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó hoy su “viva inquietud” ante las informaciones que dan parte de una “escalada de violencia y un derramamiento de sangre” en los países del Norte de África y Medio Oriente afectados por protestas.
Ban Ki-moon reiteró su oposición al “uso de la fuerza” y llamó a todas las partes “a la máxima moderación” y al “respeto de las libertades fundamentales”, indicó su portavoz, Martin Nesirky.
Ban “tiene la intención de abordar con los dirigentes libios las inquietantes informaciones procedentes de Libia”, dijo el portavoz.
La canciller alemana, Angela Merkel, condenó “con dureza” la violenta represión de manifestantes en Libia y mostró la “consternación” de su gabinete, señaló hoy en Berlín el portavoz del gobierno, Steffen Seibert.
“Nuestro mensaje a los responsables políticos en el país es que garanticen la libertad de reunión de todos aquellos que quieran manifestarse de forma pacífica y busquen el diálogo con la población”, citó el portavoz a la canciller.
En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores francés difundió un comunicado con un llamamiento al gobierno libio para que ponga fin de inmediato a la violencia y exigió a las autoridades que respeten los derechos de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente y expresar libremente sus opiniones.

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