“Tengo la necesidad de saber de dónde vengo, a quién salgo tan alto y tan tosco"

domingo, 09 de diciembre de 2012 00:00
domingo, 09 de diciembre de 2012 00:00

Leandro Nuñez tiene 31 años y hace seis meses se enteró que era adoptado. Lo que se mantuvo por tres décadas como un secreto familiar hoy se transformó en una verdad revelada que le genera dudas y miedos pero que lo empuja a una búsqueda inagotable.

“Siempre tuve la duda, quizás por la apariencia física y en broma o en serio preguntaba si yo no era adoptado”, recuerda Nuñez en diálogo con Télam.

Leandro supo que quienes lo criaron no eran sus padres cuando se lo contó su mujer, quien una tarde de domingo en una charla casual con su madrina descubrió la condición de adoptado de su marido.

Una vez enterado y asimilado el primer impacto, Leandro necesitó de un mes para encarar a su mamá y un poco más en enfrentar a su papá, quien padecía problemas de salud. ”Ellos dijeron que tenían miedo de decirme la verdad porque a los ocho años me lo intentaron contar y yo sufrí un cuadro de bronco espasmo, y eso lo frenó. Yo de eso no me acuerdo de nada”, relata.

Leandro es analista de sistemas, tiene un hijo y otro en camino. Sabe que su adopción fue ilegal pero no acusa a quienes lo criaron. Sin embargo, las distintas versiones de su historia le generan dudas: “Lo de ellos fue un acto de amor aunque siempre sospeché si fue o no una sustracción; ¿cómo voy a estar tan seguro de que mis verdaderos padres me quisieron dar si quienes me criaron no tienen en claro como fue la historia?, ¿cómo están tan seguros que alguien no me robo?”, se pregunta.

“Yo necesito saber, tengo la necesidad de saber de dónde vengo, a quién salgo tan alto y tan tosco, de donde heredé mi personalidad. Ese es el clic que tuve”, remarca.

A partir de ahí, Leandro inició un nuevo camino. Sin herramientas ni asesoramiento comenzó a preguntar y a intentar reconstruir su origen. Preguntas a familiares, vecinos, visitas a abogados y publicación de su historia en internet fueron los primeros pasos.

“Sé que nací en una época bastante difícil, todavía estábamos en dictadura militar y en lo único que coinciden todas las distintas hipótesis de dónde y cuando nací es que fue en Temperley y que mi mamá tenía 14 años cuando dio a luz, que era de Santiago del Estero, con rasgos polacos e hija de un militar”, explica.

Leandro acudió a Abuelas de Plaza de Mayo para realizarse un análisis y cotejar su ADN con el Banco de Datos Genéticos, pero su fecha de nacimiento, - figura el 6 de abril de 1981- no le permite realizarse el análisis, por exceder la fecha de la última denuncia de familiares de desaparecidos.

Agotada esa instancia puso toda su energía en el blog www.leandronn.com.ar y dio varias notas en la televisión. Tras haber realizado una de esas entrevistas recibió 33 llamados de mujeres que decían ser su mamá aportando más confusión a la situación.

“De todos los llamados sólo me ilusioné con una porque coincidían muchas cosas, pero después entendí que esa mujer intentaba como sea que nuestras historias coincidieran”.

A meses de saber la verdad, hoy reconoce la dificultad que existe para la obtención de datos que permitan saber de manera libre y gratuita, el origen de quienes sospechan que la identidad fue suprimida.

“Averigüe y me acerqué a la clínica donde nació pero ya no existe más y no sé dónde ni como puede acceder a la información que reconstruya mi origen y aunque algunas ONG no me dieron esperanzas yo voy a continuar la búsqueda hasta encontrar algo de mis origen”, finalizó.

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