Una mujer amenazó con prenderse fuego

Tensión en las viviendas usurpadas del Oeste

Piden que el intendente Jalil se apersone en el lugar y les dé una solución.
miércoles, 4 de diciembre de 2013 00:00
miércoles, 4 de diciembre de 2013 00:00

En la tarde de ayer, una mujer de apellido Heredia amenazó con prenderse fuego con una garrafa, alcohol y un encendedor arriba del techo de una vivienda tomada de la zona Oeste de la ciudad, frente al barrio Antinaco. Esto ocurrió luego de que les llegara una notificación judicial de desalojo, a lo cual respondieron manifestándose en una esquina del mismo barrio que se encontraba abandonado hace 6 años (según los vecinos), hasta que fue tomado el pasado sábado por las 40 familias.
Débora Heredia tiene 16 años y una hija de 2 años. Actualmente se encuentra embarazada y tomó esta decisión luego de la orden que recibieron, y sin más que hacer ni tener un lugar a donde vivir, decidió manifestarse de esta forma, arriesgando su vida.
“Ya estoy jugada. Vivía en la casa de mis suegros, de donde me corrieron; de la casa de mis padres también me corrieron. No tengo adónde ir y éste es mi único techo. Si tengo que prenderme fuego, lo voy hacer (amenazó). Yo sólo quiero un hogar para vivir”, argumentó, con lágrimas en los ojos, Heredia.
Cabe recordar que son 40 familias las que se encuentran en la situación de Heredia, sin un lugar adónde ir, y que se sumaron en la protesta, tratando de formar una barricada que impida el inminente desalojo por parte de las autoridades.
Los mismos vecinos que trataban de calmar a Débora (quien no entraba en razón y estaba dispuesta a todo -como ella lo mencionaba-) le remarcaron a este diario su decisión de quedarse en las viviendas ocupadas hasta que el intendente Jalil se haga presente y les dé una solución.
En diálogo con El Esquiú.com, los ocupas se refirieron a los motivos que los llevaron a realizar la toma de los barrios. “Esto que estamos haciendo es porque realmente necesitamos un lugar donde estar. Somos todas familias de trabajo, que no encontramos la posibilidad de tener una vivienda del Gobierno; ni siquiera podemos conseguir un mejoramiento para hacer en la casa de nuestros familiares. Eso es lo que nos lleva a esta situación, que muchos piensan que está mal”.
La posibilidad de abonar cuotas por las viviendas es una alternativa que las personas aseguran poder enfrentar. “Todos trabajamos y podemos pagar una cuota mínima, como la que se paga en el IPV. No queremos que nos regalen nada”, indicó uno de los jefes de familia.

Comentarios