Monseñor Luis Urbanc

“El servicio es la originalidad de los cristianos”

Se concretó la misa del lavatorio de los pies en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
viernes, 29 de marzo de 2013 00:00
viernes, 29 de marzo de 2013 00:00

El jueves a la noche, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, se llevó a cabo la misa de institución de la Eucaristía, que dio inicio al denominado Triduo Pascual. En el transcurso de la misma se concretó el lavatorio de los pies, que en esta ocasión, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, lo realizó con doce jóvenes, teniendo en cuenta que éste es el año dedicado a la juventud en la Diócesis de Catamarca, opción pastoral definida en el marco de la Misión Diocesana Permanente.

Durante su homilía, Mons. Urbanc explicó que “esta noche se instituye la Eucaristía y hay un signo de Jesús que lo caracterizó: el servicio. Jesús dejó como testamento antes de morir en la cruz este mandato, después de haber comido el cordero pascual, se levantó, tomó la toalla y se puso a lavar los pies a cada uno de sus apóstoles. Quedaron atónitos, sobre todo Pedro, quien se negaba, cómo puede ser posible que nuestro Maestro, nuestro Señor, se incline a lavar los pies a estas criaturas. Todos nosotros deberíamos lavarle los pies a él. Entonces, Jesús le dijo: ‘Pedro, si yo no te lavo los pies no serás parte de mi suerte’. Y Pedro se asustó y le pidió que le lavara todo el cuerpo”. Luego manifestó que “es un gesto sencillo… y Jesús pide que ‘como yo les he lavado los pies, ustedes van a hacer lo mismo los unos con los otros’. Lavar los pies significa ponerme al servicio del prójimo. Los padres al servicio de los hijos, los papás al servicio de los hijos, los vecinos entre sí, en el trabajo al servicio del otro. Esa es la originalidad de los cristianos”.

A los jóvenes

En otro tramo de su predicación dijo que en este Año Diocesano de la Juventud, “que este gesto de lavarles los pies a estos jóvenes, los ayude a ellos a hacer lo mismo con sus congéneres, que estén dispuestos a lavarles los pies. Hay que lavar la cabeza, lavar el corazón. Hay muchas cosas que esclavizan a nuestros jóvenes, le quitan la visión verdadera de la vida, posiblemente llenos de egoísmo, de mezquindad, de apatía, de indiferencia”. Luego les dijo: “Ustedes doce, como los apóstoles, tendrán que ir y llevar este mensaje a sus coetáneos y hacer ver que vale la pena tener esta actitud de Jesús de comprometernos con el otro”.

“Entre todos, hoy vamos a rezar por nuestros jóvenes, miles de jóvenes que hoy peregrinan en nuestra Catamarca, y nosotros nos tenemos que ocupar de ellos. Jesús se ocupó de los jóvenes proponiéndoles una vida nueva, como ese joven a quien Jesús le dijo que vendiera todo lo que tenía y lo siguiera. Pero se fue triste porque poseía muchos bienes. Cada uno de ustedes pregúntense cuáles son los bienes que tienen y no los quieren dejar por nada. Hoy no es fácil desprenderse de la moda, del dinero, desprenderse de la comodidad, del facilismo. Y Jesús les pide que carguen con su cruz y lo sigan”.

“En esta Catamarca, en este año, haber si somos capaces de seguir a Jesús. El no los va a defraudar. El único camino que plenifica la vida humana es el camino de la entrega total a Jesús, el camino del amor verdadero, del servicio, el camino del diálogo, de no hacer acepción de persona, el camino que realmente dignifica la vida humana”, enfatizó.

Y finalizó: “Que Nuestra Madre, la Santísima Virgen del Valle, nos ayude a todos a meternos de lleno en este Triduo Pascual con un espíritu de penitencia, de reflexión a poner el pensamiento sólo en lo que Jesús ha hecho por todos nosotros”.

Posteriormente, el Señor Obispo llevó a cabo el lavado de los pies a los doce jóvenes, a semejanza de Jesús que hizo lo propio con los apóstoles durante la Ultima Cena.

Adoración del Santísimo Sacramento

Finalizada la Santa Misa, el Obispo Diocesano, acompañado por los sacerdotes concelebrantes, llevó en procesión el Santísimo Cuerpo de Cristo, presente en la hostia consagrada, hasta uno de los altares laterales, donde los fieles lo adoraron hasta las 24.00. También se realizó la visita a los Monumentos, como se acostumbra en la noche del Jueves Santo.
 

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