Gerónimo Ahumada agradeció la ayuda del juez Acosta

jueves, 30 de enero de 2014 00:00
jueves, 30 de enero de 2014 00:00

Diario El Esquiú.com publicó el miércoles último una extensa nota con Gerónimo Ahumada, que en la tragedia de El Rodeo perdió a su esposa y sus dos hijitas.
Ahora Gerónimo dialogó con Diario Panorama y Canal 7 de Santiago del Estero. Transcribimos a continuación la nota lograda por los colegas de la vecina provincia

En un conmovedor testimonio, Gerónimo Ahumada, el hombre que perdió a toda su familia en el trágico alud de El Rodeo agradeció ante las cámaras de Noticiero 7 a Eber Acosta, el hombre que lo ayudó cuando se debatía entre la vida y la muerte.

La tragedia de El Rodeo continúa arrojando historias profundamente conmovedoras. En este caso, Gerónimo Ahumada, el hombre que perdió a su esposa y sus dos hijas en el alud, habló con los enviados especiales de Noticiero 7 a la villa catamarqueña y agradeció la ayuda de Eber Acosta, quien le tendió una mano cuando se encontraba malherido como consecuencia del fenómeno natural.

“Solo puedo decirle gracias. Por haber buscado ayuda y traerla, por no ser egoísta. Cuando vi el lugar, recordé el sonido del agua que arrastraba piedras. Me asombró escuchar su explicación y me permitió certificar que estuve consciente de todo lo que pasó, de cada golpe, de cada corte, de cada vez que el río me llevaba y hacia lo que quería conmigo como si fuese un muñeco”, dijo conmovido.

Ahumada recordó que cuando vio la figura de Acosta “lo hablé, porque él no me había visto. Me reconforta ahora saber que era real, que no lo soñé. Le agradezco por haber quitado aunque sea un poco de dolor a mi familia. Cualquier cosa que le diga queda chica, solo puedo decirle gracias. Algo ha conspirado, algunas condiciones se dieron para que yo siga vivo”, expresó.

Sobre esa trágica noche, consideró que su familia “fue bombardeada en esa casa. Lo primero que dije cuando me sacaron es que parecía un tsunami. Yo me cuestionaba haberme resguardado en una casa, pero mi padre, que es pescador de años, me dijo que esta situación supera todo. Que tomé la decisión correcta. Eso es lo que me deja en paz conmigo mismo y sé que ellas lo saben. Les dije que las amaba en pleno bombardeo de piedras”.

“Les pido a Dios que no hayan sufrido. Que sus muertes hayan sido rápidas. Odiaría saber que hayan agonizado, porque lo mío fue largo y sobreviví. Le pido que estén en el cielo en el que creemos los cristianos”, relató.

“Era un infierno, hice lo que cualquier ser humano”

Eber Acosta fue el hombre que ayudó a salvar la vida de Gerónimo. Ahora, días después de la aterradora situación que le tocó vivir, recordó los momentos de pánico que depararon aquella noche aciaga.

“Escuché un movimiento y después un grito. Me dijo que era Gerónimo Ahumada y le dije que iba a intentar regresar donde había gente para que lo ayude. Él me dijo que lo lleve, pero en el estado en el que estaba me dio miedo, aparte no tenía fuerzas”, recordó.

Agregó que posteriormente logró encontrar ayuda. “Era un cuadro muy grave. Yo cumplí con lo que hubiese hecho cualquier ser humano. Agradezco haber tenido la memoria suficiente para recordar como regresar, porque estaba todo oscuro. Tenía que calcular los metros y esperaba que algún relámpago ilumine para continuar, tratando de hacer memoria del lugar que había visto”.

Fuente: Diario Panorama

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