Colaboraron profesionales de la dirección de Antropología

Cruzaron 20 duros kilómetros para salvar a un adolescente

El padre y un baqueano lo trasladaron durante 6 horas para que lo atiendan.
lunes, 26 de mayo de 2014 00:00
lunes, 26 de mayo de 2014 00:00

Ariel Del Viso y Sergio Álvarez fueron a una misión arqueológica en Las Vallas, un pueblito ubicado a más de 3 mil metros de altura al Noroeste de Belén, pero inesperadamente colaboraron con un adolescente que sufría fuertes dolores a causa de un apendicitis.

Los profesionales de la dirección de Antropología de la provincia se encontraban realizando un relevamiento plani-altimétrico de los recintos y áreas de cultivo prehispánico existentes en la zona. Luego de concretar sus labores regresaron a la escuelita de Las Vallas, donde les ofrecieron albergue, y encontraron a Lucas, un niño de 13 años que sufría fuertes dolores de estómago.

“Le debe doler mucho, porque aquí los chicos no lloran”, les decía un maestro a los co-protagonistas de la historia.


Acertado diagnóstico

Con sus conocimientos básicos, Del Viso le midió la temperatura y le presionó la zona de la ingle, advirtiendo que podría tratarse del apéndice. De inmediato, armaron el operativo de traslado del chico hacia Belén, donde podría recibir atención médica especializada.
Con energía solar e internet satelital como vías de conexión más rápidas, el profesional se comunicaba por Facebook con familiares y amigos, que dieron aviso a Belén para que estuvieran preparados para recibir la urgencia.

Mientras tanto, el papá de Lucas y un baqueano trasladaron cuesta abajo en una camilla al joven hasta Pozo de Piedra. Si bien apenas 20 kilómetros separan Las Vallas de esa localidad belicha, las dificultades del terreno y la falta de caminos demoraron a los caminantes alrededor de seis horas.

Gracias a las conexiones que realizaron Del Viso y Álvarez, una ambulancia estaba esperándolos en Pozo de Piedra para atender al chico y llevarlo a Belén, donde finalmente fue operado de apendicitis.

Al otro día, cuando los técnicos de la dirección de Antropología regresaban de su misión arqueológica, pasaron a saludar a Lucas por el hospital.

El susto y el dolor habían pasado. Estaba bien, con buen semblante y recuperándose de la cirugía. Se saludaron prometiéndose un nuevo encuentro en torno a un picadito de fútbol en la canchita que tiene la escuelita de Las Vallas.
 

Comentarios

Otras Noticias