Turismo invita al taller de concientización sobre la “Esquila de vicuña silvestre”

miércoles, 14 de octubre de 2015 00:00
miércoles, 14 de octubre de 2015 00:00

La secretaría de Turismo de Catamarca invita a guías, agencias de viajes, informantes, personal de la secretaría de Turismo e interesados, al Taller de Concientización sobre la “Esquila sustentable de vicuña silvestre”, que se realizará en la jornada de hoy a partir de las 8, en el Salón del Consejo Federal de Inversiones, ubicado en calle Rivadavia 171 de la ciudad Capital.

El taller viene a reforzar las acciones que permanentemente desarrollan en forma conjunta las secretarías de Turismo y la de Ambiente y Desarrollo Sustentable, desde donde se trabaja en el cuidado de las tradiciones que hacen al acervo cultural y turístico.


A continuación, el cronograma de las próximas esquilas:

30 de octubre, Módulo Salinas Grandes, Comunidad de Laguna Blanca.
7 al 9 de noviembre, Módulo Ojo de Calalaste, Comunidad de Los Nacimientos.
11 al 13 de noviembre, Módulo Ojo de Antofalla, Comunidad Antofalla.
25 al 28 de noviembre, Módulo de Laguna Blanca, Comunidad de Laguna Blanca.


Esquilas sustentables

La esquila es una antigua costumbre de los pueblos precolombinos, una práctica respetuosa para obtener -y proteger- un recurso muy preciado –y necesario- para las culturas andinas. A 460 km de San Fernando del Valle de Catamarca se halla Laguna Blanca, una Reserva de la Biósfera que tiene por objetivo proteger a la vicuña, un camélido silvestre en peligro de extinción, de cuya preciada lana las artesanas catamarqueñas elaboran delicadísimos tejidos (ponchos, chales, corbatines, bufandas, guantes y mantas).

Desde el año 2003 la vicuña se esquila aquí de manera sustentable: utilizando las técnicas ancestrales de los pueblos originarios; también desde entonces se invita a los viajeros a presenciar la práctica del Chaku, una costumbre precolombina que consiste en el encierro, esquila y posterior liberación de vicuñas silvestres. En Laguna Blanca, las vicuñas descienden desde los cerros a beber agua y a pastar. Los pobladores aguardan entonces el momento justo –en el que la concentración de animales sea lo más numerosa posible- para formar un cordón humano y comenzar el arreo.

Antes del Chaku se realiza un ritual llamado “Corpachada”, a través del cual se pide por un numeroso encierro, una exitosa esquila y un tranquilo regreso a casa. Luego, será el momento del arreo, el que se realiza sosteniendo una soga “chimpeada” (soga con cintas atadas cada un metro) y formando un cordón humano hasta lograr encerrar a las vicuñas en una zona con redes y postes. Al día siguiente, experimentados lugareños tienen la gran tarea de esquilar a los animales con métodos tradicionales para luego liberarlos. Una manera sustentable de obtener -y proteger- un recurso muy preciado para los pueblos andinos.

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