La mujer más tatuada del mundo da marcha atrás...

Lidia Reyes, residente en Barcelona, España, es considerada la mujer más tatuada del mundo. Tiene un total de 270 tatuajes, entre los que destaca el tatuaje de ojos; pero también llaman la atención sus múltiples perforaciones o su lengua dividida en dos. 
Actualmente se está borrando todos los de la cara porque se cansó de vérselos.
La mujer más tatuada empezó a “crearse” a sí misma a los 15 años y, según comenta “el primero fue por antojo”. 
Aunque al principio esparcía los diseños que quería hacerse cada 2 o 3 años, una media normal, poco a poco empezó a subir el ritmo hasta llegar a ceder su piel a principiantes para que empezarán a tatuar o a profesionales interesados en ella, alcanzando la impresionante cifra de dos sesiones por semana sin tan siquiera dejar curar la piel entre ellas. 
Algo que, ahora reconoce, es un gran error (el tiempo aconsejable es de unos dos meses).
“Llegue a ser la mujer más tatuada simplemente por ir tatuándome tanto como me ha dado la gana sin importarme realmente nada ni nadie”, confiesa.
Ahora Lidia se está eliminando con láser todos los de la cara. 
Por otra parte, con una vida dedicada en cuerpo y alma (nunca mejor dicho), al negocio del arte de la tinta, no es de extrañar que actualmente trabaje en una escuela de tatuajes. 
Con su experiencia puede explicar casi todo lo que lleva y asesorar a los primerizos. 
“Mis tatuajes son de estilos varios”. La verdad que en todo el lienzo que es su piel, hay tatuajes para todos los gustos, si bien se puede ver que las frases con significado personal y los nombres tienen mucho protagonismo.
También tiene múltiples piercings: “Actualmente llevo 7 perforaciones, pero he llegado a tener unas 15 solo en la cara y orejas”.
“Generalizando, las mejores zonas para un menor nivel de dolor son donde tenemos más carne, por ejemplo la cara externa del brazo o los muslos. Por el contrario las zonas conocidas por ser las más dolorosas serían las axilas, las manos, el área de las costillas, el cuello o las orejas. Por supuesto, y de todas formas, esto varía un poco de persona a persona”, comenta.
Por otro lado, no se suele tatuar el interior de las muñecas, porque es la zona preferente para poner una vía en caso de hospitalización. 
Tampoco es exactamente practico sobre la columna, en la región lumbar, ya que en esta zona impide inyectar anestesia epidural para cualquier operación del tronco inferior.n

7%
Satisfacción
2%
Esperanza
15%
Bronca
25%
Tristeza
5%
Incertidumbre
43%
Indiferencia

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