Una catamarqueña falleció por COVID-19 en Córdoba

sábado, 17 de octubre de 2020 01:32
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Una mujer catamarqueña falleció por coronavirus en una clínica de la ciudad de Córdoba. El deceso se produjo el jueves al mediodía. Se trata de una persona de apellidos Fernández Cendoya, quien residía en la vecina provincia junto a sus dos hijos. 


De acuerdo a la información a la que pudo acceder El Esquiú.com, Fernández Cendoya dio positivo al test para COVID-19 alrededor del 12 de septiembre. Con el paso de los días, su estado de salud fue mejorando transitoriamente, hasta que los profesionales que la atendían advirtieron que ya no oxigenaba bien la sangre.


Una de sus hermanas habló con este diario y se refirió a los síntomas que tuvo su hermana mientras transitó la enfermedad. “Comenzó con fiebre y tomaba Tafirol. Después comenzó con dolor de cuerpo y los hijos la llevaron a que le hagan el hisopado. Anduvo por tres lugares y recién en el Hospital Misericordia la atendieron muy bien, le hicieron el hisopado y le dijeron que le iban a avisar si era positivo o negativo. Le dijeron que tomara paracetamol si tenía fiebre y mucha vitamina C. Eso le dieron a ella. Obviamente, empezó a no sentirse bien”, explicó.


También señaló que “la pusieron en coma farmacológico porque le pusieron directamente el respirador, porque estaba con una neumonía bilateral. Mi hermana, a su vez, era diabética e hipertensa. Después, gracias al muchacho que está en el PAMI (por Juan Rosales), se movieron y a los tres días conseguimos que la trasladen a la clínica. Estuvo ahí, nos daban por ahí partes de que se iba recuperando, de que estaba mejor, pero después nos avisaron de que ya no oxigenaba bien la sangre, de que no había bajado para nada la neumonía bilateral. Ya se estaba cumpliendo el tiempo para hacerle una trasnatomía para ver si así la podían despertar y ver si se recuperaba. Después, el último mensaje que nos mandó antes de ayer la médica, nos decía que los valores de oxigenación a nivel de células no eran buenos, que no era una buena señal. En el caso de que quedara con vida, iba a quedar vegetativa, no iba a ser ella. Falleció ayer (por el jueves) a las 12.50”.


La hermana de Fernández Cendoya, además, mencionó que eran cinco los hermanos y solían hacer videollamadas para “acompañarnos con esto de la cuarentena, y sobre todo con ella y mi otra hermana que están viviendo en Córdoba”.


“(En) la primera participó, en una de las reuniones no se conectó y ya nos extrañó esa situación. Después nos mandó la hija un mensaje (diciendo) ‘miren, soy Paula. Mami no está bien, permanentemente está dormida, no tiene fuerzas para levantarse. No quiere comer’. Después nos llamaron porque querían llevarla a ella, porque no la veían bien y ella no quería saber nada de que la saquen de la cama. Dice ‘no, si ustedes me llevan, a mí no me traen con vida. Sé que me voy a morir’”, recordó.

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Comentarios

17/10/2020 | 10:44
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Todo este relato es parte de la veracidad que uno vive con esta enfermedad y es lo que un % de la población sana no lo entiende, no cree, hasta que le sucede, por eso hablan de habilitacion de todo lo que existió antes como normal ¿para que? para ver morir mas gente vulnerables.

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