Cara a cara

Hizo de su voz un sello de calidad

domingo, 5 de julio de 2020 06:00
domingo, 5 de julio de 2020 06:00

Hoy: Mariana Ventrice 

Cuando le propusimos hacer el reportaje, la respuesta fue: no. Argumentó que no consideraba que había hecho una carrera importante y que eligiéramos a otra persona. Insistimos -junto a una amiga en común, Alicia Ottini- y al final le demostramos que merecía ser la protagonista del Cara a cara de este domingo. Veamos: Como locutora, tiene la palabra distinguida y es dueña de una impecable trayectoria. Hizo locución a gran nivel. Fue conductora de numerosos festivales. Su privilegiada voz la llevó a integrar  reconocidos grupos musicales. Es docente y está haciendo gremialismo. Hizo televisión. También hizo teatro. Ocupó cargos públicos. Va para los 40 años de hacer y hacer. El pasado viernes fue el Día del Locutor. Es buena entre todos los buenos profesionales del micrófono. Al final, absolutamente convencidos: Mariana Elisa Ventrice es digna de toda ponderación.
  -¿Qué es lo que te motivó a inclinarte por la locución?


-Cuando era niña escuchaba mucho Radio Nacional San Juan y radios chilenas. Vivía en San Juan con una tía y vivía escuchando esas radios: ¡eran unas voces…y esa música que ponían! Me hacían viajar y me hacían soñar a la vez, porque yo me sentía identificada en esas voces. Estoy hablando de cuando tenía ocho, nueve años, y yo emulaba que daba las noticias imitando a las voces que escuchaba en la radio. Fue en esa época que escuchaba también, si saber lo que serían después, a Rony Vargas y Mario Pereyra, que estaban en Radio Colón, de San Juan, y que quedaba cerquita del trabajo de mi tía. A veces me iba hasta el trabajo de mi tía y los veía a Vargas y Pereyra en el estudio a través del vidrio. En esa radio eran voces muy cuidadas, tan dignísimas en el modo de decir y presentar las cosas. Creo que eso me fue formando y después, escuchaba por la noche a mujeres famosas como Nora Perlé. Escuchar e intentar imitar esas voces, considero que definió mi vocación de locutora, además de inclinarme posteriormente a la docencia cuando me recibí de profesora de Filosofía y Pedagogía. Fue la comunicación lo que siempre me atrapó, porque ni te cuento toda la televisión que vi en mi niñez… ¡y películas! (Sonríe abiertamente).


    -¿Cuándo llegó el día que tenías que hacer locución por primera vez?
-Había terminado la escuela secundaria y estaba estudiando en el profesorado, aquí en Catamarca. Veinteañera aún, me presenté a un concurso de voces en la televisión provincial, para locutora comercial. Mi madre me avisó y recuerdo que estaba como locutor-jefe Guillermito Melo. Me tomaron una prueba y entré  al canal como locutora comercial. Meses después surgió la posibilidad de ingresar a una radio nueva, Ancasti, me probaron y quedé, dejando de lado la televisión. En 1990, me proponen trabajar en Radio Municipal de la Capital. Quiero contar que en Ancasti estuve unos años con (Aldo) “Lagarto” Guizzardi: un verdadero maestro para un grupo que conformábamos junto a Betty Carreño, Ángel Carreño, el Flaco Correa, Oscar Bustos y Luis Yacante, entre otros. De todos mis compañeros aprendí algo; son tantos a través de los años que pido disculpas si me olvido de nombrarlos.   


  -Luego, la historia se sigue escribiendo en otras radios. 
-Estuve en Radio Nacional Catamarca en los años `90. Allí compartí con mi amigo Héctor Pianetti y Tito Riol; hacíamos el programa “La noche en Nacional” y el director era Carlos Javier Bravo. Teníamos la producción periodística de Amandita Carrizo y el operador técnico era Ramón Camaño. Ese año vino (Raúl Ricardo) Alfonsín y estaba ahí nomás, cerquita, en el comité. Fui, pedí permiso en una reunión y lo invité al programa y el Dr. Alfonsín aceptó la invitación. Una de las más lindas entrevistas que recuerde haber hecho, con un detalle: en la foto aparezco luciendo la panza (haciendo el gesto de mujer embarazada), pues estaba esperando un bebé. Después entré en Radio Municipal de la Capital, también en la década del 90. El director era Daniel Nieva. Quiero hacer un paréntesis en el recorrido radial para expresar lo que hacíamos y sentíamos por aquellos años: ¡Éramos jóvenes y muy audaces! Nos animábamos a hacer de todo y todo lo hacíamos con mucho amor. Sentíamos que habíamos  comenzado un profundo romance con nuestra profesión y que debíamos ponerle cariño, respeto y responsabilidad. También hice televisión. Un programa periodístico en el canal que dirigía Carlos Javier Bravo.  
  -Después vienen los años entre la docencia, la radio y un cargo público. 


  -En Radio Municipal estuve hasta el año 1994 y me pasé a la parte docente. Ya estaba recibida de profesora de Filosofía y Pedagogía y dos años después volví a la actividad radial, cuando me ofrecen la administración de Radio Municipal, hasta el 2000. En el 2001, regresé a mi cargo docente y  estuve como interventora de la escuela municipal secundaria de la Capital hasta el 2003. En el 2004 me ofrecieron la dirección de Educación de la comuna capitalina. En el 2010 asumo la dirección de Industrias Culturales, en el área de la Secretaría de Cultura de la Provincia. Posteriormente regreso a la tarea docente. En ese ir y venir hicimos un programa (“Mariana y el doctor”) en Radio Max (de Rubén Molina) con Miguelito Ángel Juárez; otro programa con el médico fue “De genios y de locos”. Hace cuatro años volví a Ancasti con Marito Carreño y también hicimos los domingos “No me cuelgues la galleta” con Alicia Ottini y Alicia Moreno y la operación técnica de Walter Callafa. 

   -Y todavía no hablamos de los festivales folclóricos…
  -La verdad, fueron muchos. Los que más recuerdo fueron los del Poncho con (Oscar Aisa)  Don Luis y mi amigo Robertito Ibáñez y la coordinación de Manolo Rodríguez. Animé un Poncho en la Manzana de Turismo con Julio (“El Cacique”) Di Palma. En otras oportunidades estuve haciendo el Poncho con Claudito Veracruz y recuerdo uno que hicimos con Marcelo Simón. Con Jorge Álvarez, de quien tengo que decir que siempre ha sido conmigo muy buen compañero. En realidad, todos los muchachos con los que he trabajado, fueron personas muy amorosas y muy consideradas conmigo. ¿El Aguardiente? Al festival de Valle Viejo fui como animadora una sola vez y en otra oportunidad fui a cantar con los hermanos Andrada (el brillo de sus ojos trasuntan un gesto de sorpresa). Otro lindo festival en el que trabajé fue el Fuerte de Andalgalá.
    -También te ha tocado cantar en algunos festivales.


  -¡Sí! Lo hice integrando Arkanta, un grupo en el que estaban el “profe” Adolfo Olmos, Adolfo Bize, Pepe Cortón y yo. Recuerdo que comencé a cantar cuando era adolescente  y pertenecía a MO.JU.CA (Movimiento Juvenil de Acción Católica), con monseñor Calvimonte, un gran sacerdote y maestro de chicos y jóvenes. Integré el dúo Coplacanto, con Lito Zalazar y Domingo Aramburú en percusión. Tuve la suerte de estar en varios festivales cantando, algo que hacía con mucho amor.  
  -¿Has sufrido discriminación alguna vez?


  -¿Discriminación? Si me discriminaron, intenté que lo sintiera lo menos posible. Considero que si a uno lo discriminan no puede cobijarse en el papel de víctima. Por el contrario: tengo que seguir adelante y luchar para crecer como persona; tengo en claro que cuando alguna puerta de algún espacio se cierra, hay otras puertas que se abren. Trato de no darle mucha importancia al tema porque entiendo que se trata de ciertas mezquindades que me permitieron conocer a otros sectores de la cultura. La cultura y la comunicación han significado, siempre, grandes temas en mi vida y trato de ver un poquito más allá de esas mezquindades. Sé que hay un árbol que te ofrece varias ramas para aferrarte y trabajar por tus ideales y por lo que quieres. No vale pena detenerse en cuestiones menores que tienen que ver con lo negativo. Hay cosas más importantes y valiosas en la vida. 

-Y como si todo ello fuera poco…
  -Ahora estoy trabajando en cuestiones gremiales en el ámbito docente y eso me ha permitido conocer un sector que para mí era desconocido. Me permite comunicarme con nuevos protagonistas, nuevos temas, nuevas cuestiones. Siento que lo humano tiene tantas facetas como uno quiera descubrirlas y aprovecharlas. Considero que la vida me va llevando…no sé hasta dónde. Me siento como una gran alquimista y esto me brinda alegría por un lado, satisfacción por el otro. También estoy haciendo radio en el sindicato docente; se trata de Radio Sidca (Sindicatos de Docentes de Catamarca). 
  -¿Cómo la estás llevando con esta larga cuarentena?
  -Siento que soy una persona que tengo gran poder de adaptación. Cada circunstancia nueva implica un reacomodamiento. Me preocupa mucho ver la muerte en el mundo entero. Si bien es cierto que uno nace para después morir, el tema es la forma en que se encuentra la muerte. Por primera vez me toca vivir una pandemia de estas características, donde todo el mundo está impactado y con el miedo a esa sensación de la muerte. En mi caso, nunca le tuve miedo a la muerte, es como que siempre estuve preparada.

(Vale aclarar que la entrevista a Mariana Ventrice se realizó el miércoles 1 del corriente mes)
  -¿Qué reflexión te merece el hecho de que Catamarca tenga cero casos de coronavirus?
  -Lo atribuyo en gran medida a la protección de nuestra Madre del Valle; soy además muy devota de la Morena del Valle. Permanentemente está entrando y saliendo gente de la provincia y aún así no tenemos casos. Esto, al margen de las medidas de prevención en el tiempo debido que se tomaron desde el área de Salud y del cuidado de la gente. Pero lo digo con total convencimiento: hay algo que está más allá de nuestro entendimiento y es la protección de la Virgen del Valle.
  -¿Crees que vamos a aprender de esta dura lección y vamos a mejorar en el sentido de ser más unidos y solidarios?
  -(Con gesto de incredulidad) No sé si las cosas se darán así, tan fácilmente. Sinceramente. Otros procesos han llevados cientos de años en el intento de desterrar la maldad entre nosotros. Los seremos humanos estamos atravesando uno de los períodos más críticos, especialmente en cuestiones ambientales y sociales. Sin ir más lejos el tema de la violencia, que ahora la conocemos en profundidad porque los medios de comunicación la muestran todos los días. Por eso no creo que el cambio venga tan fácil o que la gente, después de esto, va a ser de otra manera. Pero sí siento que esto sirvió para parar esta vorágine en la que nos encontrábamos envueltos. Nos hizo parar y volver la mirada sobre nosotros mismos y nuestras familias; para entender si estás en el lugar que debes estar. Donde uno puede sumar valores y  amor por sobre todas las cosas. Las crisis dejan sus enseñanzas…y esperemos que el tiempo por venir, después de la pandemia,  sea bueno.

Personal

 -Nombres y apellido: Mariana Elisa Ventrice.
 -Edad: 57 (“Ponga ese número, ¿qué problema hay?”, dice sonriendo).
 -Hijos: Luis Alberto (interrumpe: “A todos mis hijos varones les puse Alberto de segundo nombre, en homenaje a mi padre”), Juan Alberto, María Ángeles, María Emilia y Antonio Alberto (“Las mujeres llevan el nombre María”).
 -Padres: Gloria Cainzo y Domingo Alberto Ventrice (agrega feliz: “¡Tienen 80 años los dos!”).
-Hermanos: Alberto, Roque y Emilio (“Tres bellas personas que me cuidan muchísimo”, dice).
-Nacida: En Catamarca (“Pero toda mi infancia la viví en San Juan”).
 -Estudios: Profesora de Filosofía y Pedagogía.
 -Locutores: “Recuerdo a Robertito Ibáñez. Don Luis (Oscar Aisa), un caballero. Con Jorge Álvarez siempre tuve una relación especial; muy buen compañero. Admiro la voz y la imagen de Anita Martinena, que supo construir una gran figura desde el talento. Pero quiero saludar y abrazar a todos los locutores de Catamarca, de Capital e interior, porque son muy buenos profesionales”.
-Un personaje en el recuerdo: “Pistún Rodríguez. Un día me sacó una foto y seis años después me entregó  un retrato hecho a tinta, muy bonito. Otra persona que admiro es don Juan Bautista Zalazar, un enorme poeta y gran ser humano”.
 -Un grato recuerdo: “Trabajar en la evaluación de los personajes del año para la agencia que tenía Alfredo Pereyra”.
 -La que falta: hizo teatro (obra “Las D’enfrente”), dirigida por Miguel Ángel Rodríguez, junto a Jorge Barrionuevo, Ana Laura Peñaloza, Liliana Murer, Jesús María Carrizo, Lali Sosa, Ariel Molina y Graciela Cabrera.
 

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Comentarios

5/7/2020 | 17:03
#0
Tengo el placer de haber sido compañera de trabajo de Mariana en Radio Municipal, alla por los '90, Una profesional excelente y una persona encantadora. Un abrazo grande y merecido reconocimiento.
5/7/2020 | 16:39
#-1
Desde que la conocí con su profesión de locutora radial y directora de la radio municipal, La señora Mariana Ventrice tiene el sello indiscutible para sacarse el sombrero los Catamarqueños y estar orgulloso de la voz más humana, amable y mucho más...que debemos reconocer !!!

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