Qué es una dieta alcalina y cuáles son sus beneficios

domingo, 19 de noviembre de 2023 01:16
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Esta dieta lo que busca es equilibrar los niveles de PH en la sangre, en la orina, en la saliva y en otros fluidos. El PH tiene valores entre 0 y 14: si el valor es de 0 a 6, es un nivel ácido; si es 7, es neutro; y más de 7 significa que el nivel de PH es alcalino.

El foco de este plan de alimentación, justamente, se basa en que, para mantener el cuerpo sano, lo ideal es que este valor sea neutro o ligeramente por arriba del 7. Para lograr ésto, se buscan combinaciones de alimentos que regulen y estabilicen al cuerpo, mientras que se eliminan otros que no son favorables para la salud.

Mantener el PH neutro trae beneficios para la salud, por eso muchas veces se utiliza esta dieta para tratar enfermedades como el cáncer, las relacionadas con el hígado y con el corazón. Y también se recomienda esta dieta para prevenir posibles afecciones futuras. Los beneficios de la dieta alcalina son muchos:

Desintoxicación del organismo.

Mejora los hábitos alimenticios.

Mejora las horas de sueños y de descanso.

Reduce el estrés y la ansiedad.

Lo bueno es que, además de ser una dieta muy saludable para nuestro organismo, también ayuda a bajar de peso.

Cómo desintoxicar el organismo con la dieta alcalina

Este plan de alimentación también es conocido como dieta de la desintoxicación, ya que, para alcanzar niveles neutros de PH, lo más recomendado es comer alimentos naturales y poco procesados. Al hacer ésto, estamos haciendo que nuestro cuerpo se limpie de las toxinas que no necesita, nutriéndose únicamente de comidas sanas y bajas en grasas.

Alimentos ácidos y alcalinos

Hay distintos tipos de alimentos: algunos son alcalinos y otros son ácidos. Para poder comprender de manera más clara a qué se refiere ésto, es fundamental no perder de vista su nivel de acidez.

PH ácido y alcalino

Para entender cómo puede beneficiarnos o afectarnos lo que ingerimos, es importante tener en cuenta su PH. Existe una métrica que se usa para medir el contenido ácido que aportan los nutrientes a nuestro cuerpo.

Para que los alimentos sean neutros, es clave que el valor de dicha unidad de medida se mantenga en 7. Es importante mantener este valor equilibrado, ya que está comprobado que muchas enfermedades aparecen cuando se reportan valores desequilibrados de ph. Este fenómeno recibe el nombre de acidosis y es muy común en la actualidad, ya que la mala alimentación, los hábitos poco saludables, la falta de descanso correcto y el exceso de estrés ayudan a que estos valores pierdan su neutralidad. Cuando el organismo se acidifica, nos enfermamos puesto que se produce una alteración en el funcionamiento celular. Por este motivo, los órganos que se ven más afectados son aquellos que se encargan de la eliminación de dichos ácidos como es el caso de la piel -cuando sudamos-, los riñones -cuando orinamos- y los pulmones -cuando respiramos-, ya que al respirar, la sangre se oxigena y con esto se estabilizan los valores ácidos que contiene. Sin ir a casos tan extremos como el cáncer o úlceras, los desequilibrios del nivel de PH pueden traer complicaciones como cistitis e infecciones respiratorias. Según expertos, una variación de este nivel puede causar un problema grave si no se lo controla a tiempo.

Muchas veces, para buscar soluciones más rápidas tendemos a utilizar pastillas o medicamentos que pretenden neutralizar los valores. Esto no sólo es erróneo, sino que puede causar un exceso de alcalinización en el organismo. Y, como sabemos, todo en exceso es malo.

Lo mejor para alcanzar valores más sanos y, por lo tanto, con un PH igual o mayor a 7, es hacerlo de forma natural. Es de vital importancia que podamos alcanzar el nivel ideal y una vez realizado, mantenerlo. La forma más saludable de encontrar este equilibrio es mediante buenas prácticas alimenticias y manteniendo un ritmo de vida menos estresante. Los alimentos que es recomendable evitar o ingerirlos de manera moderada son:

Las carnes rojas y la de cerdo son las que contienen valores más altos de ácido, siguiendo las aves y el cordero.

El pescado los mariscos y los huevos.

Embutidos.

Los quesos que contienen menos PH son los de cáscara dura, del tipo sardo y reggianito, por lo que se sugiere optar por los suaves, como el Mar del Plata.

Las grasas de todo tipo, incluidas las vegetales.

Cereales, tanto integrales como refinados.

Alimentos en base a cereales, como las pastas, el arroz blanco, pan y galletitas.

Legumbres entre ellas las menos recomendadas son la soja y el garbanzo pero una posible opción, si se las desea, son las lentejas.

Todo tipo de comidas procesadas.

Tomate.

Azúcares, sobre todo la blanca.

Dulces y golosinas, como chocolate, caramelos, alfajores, etc.

Frutos secos, con excepción de las almendras.

 Gaseosas y bebidas alcohólicas, incluso vino.

 Infusiones como té, café y mate.

Cacao.

Alimentos alcalinos

Una manera de lograr que los niveles de acidez en el cuerpo estén neutralizados es mantener una alimentación basada en verduras y frutas frescas. Siempre es recomendable tomar agua por encima de las gaseosas y jugos. Esto quiere decir que lo ideal es tener una dieta lo más natural posible.

Verduras alcalinas

Papa

Lechuga

Acelga

Apio

Espinaca

Perejil

Cebolla

Puerro

Ajo

Espárrago

Zanahoria

Remolacha

Palta

Pepino

Brócoli

Hongos

Frutas alcalinas

Banana

Almendras

Castañas

Dátiles

Higos

Ciruela

Pasas de uva

Fruto del olivo (aceitunas)

Limón

Uva

Kiwi

Sandía

Lácteos alcalinos

Leche

Manteca

Otros

Arroz integral, Granos como la quinoa y amaranto, Sal y especies, Jugos realizados con hojas verdes y Agua alcalina.

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