A brindar y beber... con responsabilidad

domingo, 31 de diciembre de 2023 00:46
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Es época de brindis y las copas son protagonistas. En plena temporada alta de consumo de alcohol y, sin haberlo pedido como regalo de Año Nuevo, al día siguiente de un encuentro puede aparecer la tan temida “resaca”. La cabeza estalla, el estómago arde, y los pensamientos de arrepentimiento por una noche de fiesta se agolpan. Es por eso que evitar el alcohol o consumirlo en forma responsable son siempre las mejores opciones para eludir al tan temido malestar.

Y según indicaron los expertos, este problema se agrava según la edad. Un estudio del grupo británico Redemption, que promueve la diversión sin alcohol, indicó que el efecto de la resaca aumenta a partir de los 30 años de edad. Y como muchas personas se exceden con las bebidas cuando es momento de festejar, exise un sobrenombre médico relacionado con una de las afecciones que ello causa.

El “síndrome cardíaco de las fiestas”, que ocurre cuando tu corazón late irregularmente o demasiado rápido después de haber bebido demasiado.

Una resaca, en caso de que seas parte del pequeño porcentaje de personas que no la padece, es una sensación desagradable en el cuerpo después de una noche de excesos al beber alcohol. Entre los síntomas están cansancio, sed, dolor de cabeza o muscular, dormir mal, mayor sensibilidad a la luz y al sonido, mareos, enrojecimiento de los ojos, temblores, depresión e incapacidad para concentrarse.

Afortunadamente, estos síntomas no son tan graves. Pero beber demasiado alcohol puede ser un verdadero problema y puede tener efectos reales en la salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen 3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,3% de todas las defunciones.

De todos modos, científicamente hablando, es difícil saber qué cura una resaca. Esto se debe a que aún no están bien claros todos los aspectos que la rodean.

 Según los expertos, hay que evitar las bebidas muy azucaradas y con alto contenido en edulcorantes. Además, recomendaron comer antes de tomar.

También puede desencadenar una reacción inflamatoria en el sistema inmunitario que puede afectar la capacidad de concentración, la memoria y puede hacer que nos sintamos aletargados. Beber alcohol en exceso puede provocar, además, que se reduzca drásticamente el azúcar en la sangre. Si baja demasiado, puede causar temblores y debilidad e incluso convulsiones.

Asimisimo, puede provocar que los vasos sanguíneos se expandan, lo que causa dolores de cabeza. Por último, puede irritar el recubrimiento del estómago, por lo que nos provoca náuseas. Brindá sin descuidarte.

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