Saludablemente

Tanorexia: problema entre bronceado y límites

domingo, 4 de febrero de 2024 01:13
domingo, 4 de febrero de 2024 01:13

Para definir el concepto de belleza tenemos que mirar los diferentes momentos de la sociedad ya que tiene un carácter subjetivo, sin embargo, a la hora de hablar de belleza en salud debemos saber qué sí y qué no. 

Los cánones de belleza han variado a lo largo de la historia y las distintas culturas, con lo cual la mayoría de las veces los paradigmas responden más a creencias sociales que a la realidad. Tal es así, que en el pasado la piel blanca era símbolo de estatus social. Sin embargo, esto no siempre ha sido así.

El deseo implícito de una piel bronceada como sinónimo de salud, éxito y belleza se instauró recién a finales del siglo XX. Así fue como las personas comenzaron a hacer de todo para conseguir tener su piel dorada, hasta que gracias a la ciencia y la tecnología se descubrieron los verdaderos daños que esta exposición causa en la salud, como quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel, lesiones pretumorales y hasta cáncer de piel.

Qué es la tanorexia
La tanorexia es la adicción al bronceado, el origen etimológico proviene del inglés tan (broncearse) y del griego orexia (apetito, apetencia). Es un término comúnmente utilizado para describir una condición en la cual una persona genera una necesidad obsesiva para conseguir un tono de piel más oscuro, ya sea tomando sol en espacios al aire libre o en cabinas de rayos UV, el cual nunca se alcanza al considerar tener un tono inferior al deseado.

La necesidad de mantener el bronceado perfecto pone en peligro la salud física y mental de aquellos que lo padecen. La tanorexia genera consecuencias en la piel, debilitándose y pudiendo causar lesiones tumorales y pre tumorales. Es importante destacar que es una adicción que cuenta con tratamiento. En este sentido, el tratamiento quirúrgico y con cremas es a largo plazo, sin posibilidad de hacer un trasplante de piel, con lo cual se torna en una patología crónica. La prevención y la fotoprotección son estrategias claves y debemos trabajar en ello.

Hace algunos años, la Academia Americana de Dermatología realizó un estudio sobre la actividad de broncearse y su relación con el síndrome de abstinencia tan conocido en las adicciones. Las pruebas bioquímicas demostraron que dicha adicción es producida por una liberación de opioides y endorfinas mientras se toma sol, provocando que la falta de esta actividad provoque un síndrome de abstinencia.

Si bien en las últimas décadas la concientización al respecto es cada vez más irrefutable y consistente, aún queda mucho trabajo por hacer. La tanorexia causa quemaduras solares y fotoenvejecimiento a corto plazo, mientras que a largo plazo puede ocasionar cáncer de piel por la excesiva exposición al sol y rayos UV. Solo en Argentina hay 200.000 casos detectados al año y 600 de ellos terminan en el fallecimiento del paciente.

Ante este escenario, y considerando que en una sociedad de consumo e hiperconectada muchas veces son las marcas las que impulsan las tendencias, es sumamente importante la posición que estas toman y el diálogo que establecen con los consumidores desde una postura de responsable.

Podés tomar sol, pero cuidate, consultá a un  dermatólogo. Recordá la importancia de realizar un chequeo de lunares al menos 1 vez al año y hábitos saludables a la hora de exponerse al sol. Si bien la tanorexia no es considerada como un trastorno, revela un posible trastorno corporal. Educar, concientizar y prevenir son los pasos fundamentales.
 

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