Familia con hogar precario pide ayuda para que le adjudiquen la vivienda

Pese a que realizaron los trámites en el IPV para solicitar una vivienda, aún no tienen respuesta.
martes, 30 de abril de 2024 12:02
martes, 30 de abril de 2024 12:02

La familia Ledesma está conformada por una pareja y sus cuatro hijos. La maestra de Milton, uno de ellos, conmovida por la situación precaria en la que vive la familia, contactó a El Esquiú Play para exponer la situación que atraviesan.

Ellos viven en el barrio Santa Lucía, ubicado en la zona sur de Capital. Néstor, el padre de la familia, contó que alimentar a sus hijos es algo que en el presente no siempre logra hacer, debido a que su capacidad física se vio reducida desde que sufrió un accidente en una empresa constructora, que le generó una lesión en la columna, por lo que ya no puede trabajar allí. Ahora realiza pequeños trabajos limpiando, cortando el pasto y otras actividades similares. A su vez, se ayudan con la Asignación Universal por Hijo que cobra su pareja.

Además, tienen una vivienda precaria que intentan mejorar poco a poco, invirtiendo lo que ganan en comprar bloques, palos o nylon.

“Se nos complica un montón, más que todo en está época, que son los días de lluvia”, afirmó Néstor, mostrando que solo tienen un techo de nylon.

Sobre la comida, expresó: “Se complica el tema a veces de la alimentación porque uno tiene que invertir en comprar alguna cosa para arreglar el techo, para que no se mojen las cosas o se mojan con la lluvia lo que es los calzados, a veces la ropita de ellos, y bueno, se complica un montón”.

Por su parte, la mamá, quien cargaba a Dulce, su bebé de tres meses, contó un poco de su historia de vida junto a sus hijos. “De por sí yo vengo de una situación bastante sufrida. Yo estuve en Santa Rosa viviendo, estaba con mi familia ahí, pero resulta que escogí mal, me tocó un hombre bastante violento. Yo sufrí violencia de género, mis hijos tuvieron intento de abuso, en Polcos, con un empleado municipal, que es el papá de ellos, que se llama Ricardo Varela”, comenzó contando.

A continuación, declaró: “Después de ahí salí, volví a tomar la mala decisión de estar en la casa de mi mamá porque no tenía dónde ir y de ahí volvieron a sufrir intentos de abuso por mi hermano, Juan Ledesma, y de ahí me tocó andar, que gracias a él, él me apoyó, así que estuvimos alquilando”.

Sobre los costos de tener un techo, afirmó: “El alquiler también era imposible pagarlo porque, con lo poco que gano de asignación, no puedo” y agregó: “Nos tuvimos que venir para acá y empezar como pudimos, con nylon, el ranchito este, para poder estar más tranquilos con los chicos”.

Actualmente la vivienda en la que se encuentra solo es una pieza hecha con nylon y tablas de madera. Como no cuentan con baño, deben recurrir a utilizar un tacho. “Por ahí es un poco vergonzoso decir que hacen en tacho los chicos, pero es la realidad. No tenemos baño y tenemos que buscar la forma de que ellos por lo menos puedan usar el tacho y poder ir a tirar ahí abajo”, contó.

Respecto a los trámites para solicitar la vivienda del IPV, reveló que los hicieron el año pasado, en agosto. “Todavía no pasa nada”, explicó.

La maestra de Milton, quien va segundo grado, afirma que es un muy buen alumno, que siempre hace las tareas, y se mostró preocupada por la situación de su familia, ya que el pequeño no siempre va alimentado a clases.

En este sentido, Héctor indicó que los menores pasaron “el maltrato, la violencia, el intento de abuso -que todavía eso sigue en la nada-” a manos de su propio padre y de sus propios familiares.

Sobre quien es su pareja, señaló: “Yo a ella la encontré en una situación muy complicada, con golpes sufridos y una vida muy dura de parte de su familia. Una mala vida tuvo ahí con su propia familia y, bueno, con la pareja que tuvo que elegir anteriormente también”. A continuación, agregó: “Gracias a Dios la encontré y de a poquito uno está saliendo a flote, pero por ahí necesito esa ayuda, esa ayuda que creo que tiene que estar y le pertenece al Estado hacia los ciudadanos, a nosotros la sociedad”.

Por otra parte, explicó que en varias ocasiones diferentes autoridades se acercaron a la vivienda para dialogar con ellos, aunque no le brindaron más que asistencias ocasionales. “Sí nos trajeron en algún momento un poco de mercadería o los colchoncitos, que sí estamos agradecidos, pero creo que el Estado puede un poquito más y darle una mano, más que todo a ella con los niños, porque yo soy una persona grande, tengo mi experiencia ya vivida, me crié toda la vida en la calle desde los 7 años”, reveló.

Por su parte, la joven madre se mostró agradecida con las autoridades de la escuela y sus maestras, ya que afirmó que siempre “están pendientes” de ellos, ya que todos asisten a la misma escuela. “Mi hija que es la más grande, 11 años, va a sexto, es abanderada y ellos ayudaron mucho porque no alcanzaba para comprar las cosas y todo eso. Ellos mismos fueron los que le han comprado a mi hija el guardapolvo, los zapatos. La ayudan muchísimo y estamos muy agradecidos con el gesto que tienen ellos”, contó.

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