Trabajo y Tecnología

Trabajar sin salir de casa

Mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, los teletrabajadores pueden realizar su trabajo o colaborar con otras personas desde sus hogares, sin necesidad de concurrir diariamente al tradicional lugar de trabajo.
sábado, 31 de julio de 2010 · 00:00

Más de un 1,6 millón de argentinos trabajan desde su casa, los últimos datos indican que solo el 10% de ese total están en relación de dependencia, la mayoría son personas que trabajan de forma autónoma. Esto refleja los estilos de organización muy tradicionales de la mayoría de las empresas y el desconocimiento en cuanto a las beneficios que aporta esta manera de trabajo, aunque debe reconocerse que cada vez son más empresas las que ofrecen esta modalidad a sus empleados.
Esta resistencia por parte de las empresas hacia el teletrabajo puede tener que ver con que consideran que trabajar en casa es trabajar menos. Esta percepción es uno de los primeros mitos que se deben derribar porque el teletrabajo no es trabajar menos sino una manera distinta de hacerlo, que bien implementado, genera un aumento de la calidad y cantidad de trabajo que se realiza. Cuando se contrata a una persona se lo hace por que se la considera capaz de lograr ciertos objetivos y no por su capacidad de cumplir un horario, lo importante es que cumpla la tarea, no el lugar donde la realice.
Con el teletrabajo, el tiempo y la presencia física en la oficina ya no son criterios relevantes para la evaluación. Estos fueron reemplazados por el cumplimiento de los objetivos en tiempo y forma acordada entre empleado y empleador. Por lo tanto, los horarios estrictos y controles de horas trabajadas se sustituyen por horarios flexibles, autocontrol y evaluación por objetivos. Salvo las tareas manuales o artesanales todas las demás son factibles de teletrabajarse gracias al avance de las tecnologías, sobre todo las tareas que tienen que ver con el manejo, procesamiento y tratamiento de datos e información.
El otro mito existente es que el empleado termina trabajando mas, pero si el teletrabajo esta bien implementado los teletrabajadores están más que conformes sobre todo por los beneficios de reducción de tiempos y costos de transporte, flexibilidad de horarios y mejor interacción con sus familias. Pero sin duda el beneficio más importante es que el empleado puede decidir cómo reparte su tiempo en cuanto a qué hora comienza y acaba su jornada laboral, así como cuánto tiempo dedica a las pausas y a otras actividades. Esta sensación de autocontrol que experimenta el empleado aumenta su motivación, compromiso y productividad.
La nueva situación de teletrabajo requiere de un modo de organización personal distinto del trabajo tradicional, marcado por una mayor autonomía en la gestión del tiempo, del espacio, de los recursos y de los ritmos dedicados a cada tarea.
No obstante, el teletrabajo mal implementado tiene potenciales desventajas como el aislamiento social, la dificultad de motivarse a sí mismo, el conflicto entre la familia y el trabajo y el riesgo de trabajar más que en la oficina.
El trabajo del futuro será, en lugar de concentrar a miles de trabajadores en imponentes edificios corporativos, auténticas redes descentralizadas de conocimiento.
 

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