En la mira tras la masacre

sábado, 22 de diciembre de 2012 00:00
sábado, 22 de diciembre de 2012 00:00

La multimillonaria industria de videogames en los EEUU está bajo observación. Hollywood canceló o retrasó una serie de películas y programas de TV con contenido violento tras el tiroteo en una escuela primaria de Connecticut
En Washington, el senador John Rockefeller pidió un estudio nacional sobre el impacto de los videojuegos violentos en los niños y una revisión del sistema de calificación de edades.
Aunque los investigadores en Newtown, Connecticut, no han dado motivos sobre aquel tiroteo, algunos medios norteamericanos han informado que el autor, de 20 años, jugaba en el sótano de su casa al popular videojuego Call of Duty.
El atacante Adam Lanza se suicidó después de disparar y matar a 20 niños, seis empleados del colegio y a su madre.
Rockefeller dijo que durante mucho tiempo había estado preocupado sobre el impacto de juegos y videos violentos en los niños.
“Las corporaciones importantes, incluida la industria de los videojuegos, ganan miles de millones en marketing y en la venta de contenidos violentos para los niños. Tienen la responsabilidad de proteger a nuestros niños”, dijo Rockefeller en un comunicado.
La Entertainment Software Association, que representa a la industria de los videojuegos que tiene un valor de u$s78.000 millones, ofreció sus “sinceras condolencias y plegarias” a las familias de Newtown.
Pero dijo en un comunicado que “la búsqueda de soluciones significativas debe considerar el amplio rango de factores existentes que podrían haber contribuido a esta tragedia”.
“Cualquier estudio de este tipo necesita incluir los años de extensa investigación que han mostrado que no hay conexión entre el entretenimiento y la violencia en la vida real”, dijo la asociación.

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