Chrome 25 da un salto de seguridad

No permitirá actualizaciones de extensiones de forma silenciosa.
viernes, 28 de diciembre de 2012 00:00
viernes, 28 de diciembre de 2012 00:00

Desde hace tiempo el equipo de Chrome viene trabajando en una característica que pese a haber sido muchas veces rumoreada hasta ahora no había sido confirmada de forma oficial.
Uno de los valores añadidos de navegadores como Mozilla Firefox y Google Chrome son las extensiones.
Con estos complementos cualquier usuario puede ampliar y adaptar la funcionalidad del navegador hasta convertirlo en un producto personalizado a sus necesidades e intereses.

Como siempre, los abusos

En este sentido la compañía líder de Internet quiere dar un salto de calidad bloqueando las instalaciones silenciosas de las extensiones a partir de la versión 25 del navegador de Google, para evitar los problemas de seguridad derivados de una instalación sin el conocimiento y confirmación de legitimidad del usuario.
Las instalaciones silenciosas fueron pensadas originalmente para permitir a los usuarios añadir una extensión para Chrome como parte de la instalación de otra aplicación. Desafortunadamente, esta característica ha sido usada de forma abusiva por parte de terceros para instalar silenciosamente extensiones en el navegador sin el reconocimiento adecuado de los usuarios.

Pedirá permiso

Una vez implementada esta mejora en la nueva versión del navegador de Google, cada vez que el usuario trate de instalar una extensión se le pedirá el oportuno permiso a través de una nueva ventana. Hace ya un año que Firefox presentó una característica similar con la que frenar la instalación de complementos en el navegador.

También las ya instaladas

Además de lo anterior, con el nuevo Chrome 25 las extensiones que ya estén instaladas por terceros previamente también quedarán deshabilitadas por defecto, aunque el propio Chrome se encargará de mostrar una opción para reactivarlas.

Qué son y para qué sirven

Las extensiones son pequeños programas preparados para integrarse dentro del navegador que permiten tener a mano distintas funcionalidades. Tal es el caso de un conversor de moneda, o un diccionario, un convertidor a PDF, o extensiones que necesitan estar siempre conectadas por su propia naturaleza, como puede ser un cliente de Twitter, un notificador de Gmail o de RSS, etc.
Es necesario conocer su funcionamiento y sobre todo su utilidad, para que no ralenticen el navegador o provoquen problemas de seguridad.
Un error habitual de gran número de personas es que, al descubrir las extensiones, instalan todas aquellas que creen que les serán útiles. Pero el uso cotidiano indica que sólo les servirán aquellas que utilicen habitualmente, mientras que el resto se podrá gestionar con los software por separado.
Por eso, es importante que cada usuario tenga en claro para qué puede necesitar una extensión y recién entonces instalarla o desecharla.

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