Nuevo combustible

Las flatulencias de las vacas y un invento que hace furor en el mundo

Es de argentinos que realizan investigaciones en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
jueves, 9 de enero de 2014 00:00
jueves, 9 de enero de 2014 00:00

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) indica que el 18% de los gases causantes del efecto invernadero proviene de los gases emitidos por los bovinos.
Pues bien. Un grupo de científicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró reciclar los gases de las vacas para usarlos como combustibles, y el invento causó gran sensación en varias partes del mundo.

Las vacas contaminan más que el parque automotor 

El invento argentino soluciona dos cosas: la dependencia del petróleo (ya que genera energía sustentable) y la contaminación que producen las vacas durante su digestión, ya que liberan gases que causan el efecto invernadero. Las emisiones asociadas a la ganadería representan el 14,5 por ciento de todas las emisiones de origen humano.
El informe agrega que, en Córdoba, “las vacas contaminan más que el parque automotor”. La FAO dice que, en un día, una vaca contamina lo mismo que un auto que recorre 60 kilómetros. Cada animal emitiría el equivalente en metano a 4,8 toneladas anuales de dióxido de carbono anuales, lo mismo que libera anualmente una camioneta 4×4 de las más poderosas. 

¿Cómo lo hicieron?

Los científicos lograron recolectar, purificar y comprimir los gases de la vaca para utilizarlos como fuente energética. ¿Cómo lo hicieron? Para la captura del gas, utilizaron un sistema de cánulas que comunican el interior del rumien (estómago) de la vaca con una bolsa plástica que, a modo de mochila, se ubica en el lomo del animal.

Sistema de extracción

Debido a que el animal genera diferentes gases, la iniciativa propone el uso de un compuesto industrial como la monoetanolamina para extraer el dióxido de carbono y el ácido sulfhídrico y purificarlos hasta obtener una concentración de alrededor de 95 por ciento de metano.
Para este proceso, se utiliza un sistema similar al de los aireadores de una pecera que producen burbujas. A este gas filtrado se lo comprime de manera sencilla para almacenarlo en garrafas. “Se utilizó una bici-bomba, una bicicleta fija con un pistón incorporado que permite movilizar el gas y comprimirlo”, explicó Diego Mena, responsable de esta parte del desarrollo.
“Proponemos una forma económica y práctica de secuestrar esas emisiones y utilizarlas como sustituto energético”, afirmó por su parte Guillermo Berra, coordinador del grupo de Fisiología Animal del INTA, en Castelar. Esta energía se podría usar para cocinar, iluminar sus viviendas y hasta manejar sus autos.

Cálculos de rendimiento

Ricardo Bualo, integrante del grupo, graficó: “Una vaca emite alrededor de 300 litros de metano por día, que pueden ser utilizados para poner en funcionamiento una heladera de 100 litros de capacidad a una temperatura entre dos y seis grados durante un día completo”.
Con un día de emisiones de una vaca, se llena una garrafa de 45 kilos de gas. Y en una semana genera suficiente GNC para que un automóvil recorra 100 kilómetros.

Fuente: La Capital, de Rosario 

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