Einstein: buscan evidencia de su única predicción sin comprobar

viernes, 4 de diciembre de 2015 00:00
viernes, 4 de diciembre de 2015 00:00

A 100 años de la formulación de la teoría general de la relatividad del físico Albert Einstein, intentan confirmar una de sus predicciones. Ayer, desde Guayana Francesa, se lanzó con éxito la misión LISA Pathfinder, que permitirá desarrollar el futuro observatorio espacial de ondas gravitacionales previsto para el año 2034 por la Agencia Espacial Europea. 
A fin de año, cerca de Pisa, en Italia, se desarrollará un experimento con un detector formado por dos túneles de 3 kilómetros de largo que también intenta detectar la existencia de esas ondas, que el científico predijo. Si terminan de manera exitosa, se podrá observar directamente a la predicción de Einstein que aún queda por confirmar. 
Como consecuencia de su teoría, que fue presentada en noviembre de 1915 en Berlín, Einstein aportó tres predicciones. Una de ellas es la desviación de la luz al pasar cerca de objetos masivos y la otra es el movimiento anómalo en la órbita del planeta Mercurio. Ya fueron comprobadas. Pero falta aún la tercera: que existen ondas gravitatorias.
Hasta el momento, sólo se han encontrado pruebas indirectas. El experimento en Italia va en busca de las pruebas directas. Se considera que las ondas gravitacionales consisten en ondulaciones del espacio-tiempo, y que son producidas por un cuerpo masivo acelerado. Se transmiten a la velocidad de la luz.
“Puede que tengamos por primera vez la oportunidad de detectar las ondas gravitacionales en la Tierra”, dijo a la BBC Franco Frasconi, investigador de la Universidad de Pisa y parte del equipo de Virgo. “Esto sería una clara demostración de que lo que (Einstein) dijo hace exactamente 100 años es absolutamente correcto”.
La búsqueda de pruebas directas se realiza desde hace 50 años. Empezó en la Universidad de Maryland, Estados Unidos, donde Joseph Weber impulsó la construcción de un detector de barras. “El experimento Virgo tiene como objetivo la detección de ondas gravitatorias o gravitacionales –dijo a Clarín Fernando Lombardo, investigador del Conicet en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA–. Si bien hubo revuelo el año pasado con los resultados del telescopio Bicep2, su medición no pudo confirmarse. Si se detectaran las ondas, sería una confirmación más de la teoría y uno de los hallazgos más impresionantes del siglo. Si no se detectaran, no significaría que la teoría de la relatividad general esté mal, sino que habría que repensar cómo encontrar esas ondas o, en el peor de los casos, que ellas no existen, o que son demasiado débiles para ser detectadas interferométricamente”.

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