Esperan que la nave rusa impacte la tierra entre el martes y el jueves

Pesa 7,2 toneladas y cae sin control hacia nuestro planeta.
viernes, 1 de mayo de 2015 00:00
viernes, 1 de mayo de 2015 00:00

La nave rusa Progress M-27M sigue su viaje descontrolado hacia la Tierra. ¿En qué lugar del planeta puede caer? ¿Cuándo? Si bien los interrogantes son difíciles de precisar, minuto a minuto los expertos de Roscosmos, la agencia espacial rusa, ajustan los cálculos realizados por el rastreador online de satélites 3D SatFlare. En un primer momento apuntaron que la nave podría tocar tierra el próximo sábado 9 de mayo. Pero ahora afinaron las proyecciones y anunciaron que el carguero reingresará antes a la atmósfera terrestre, se desintegrará casi en su totalidad y sus restos caerán entre el martes y el jueves de la semana que viene. ¿Dónde caerá? El misterio es enorme, podría caer en cualquier lugar del mundo porque los científicos sólo podrán calcular el lugar exacto pocas horas antes de que lo haga.

La nave es un carguero no tripulado que fue lanzado el martes pasado para llevar alimentos, agua, oxígeno y otros suministros a la Estación Espacial Internacional (EEI). Pesa 7,289 toneladas, el equivalente a siete autos chicos. Está compuesta por tres módulos: uno de propulsión, otro de combustible y un tercero donde lleva la carga.

El Mando Conjunto de Operaciones Espaciales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos también está siguiendo la trayectoria de la nave y observó 44 piezas de desechos en las proximidades del vehículo de reabastecimiento y la parte superior del cohete Soyuz que la llevó a órbita, aunque no puede concretar su origen.

Según informa Space.com, el astronauta de la NASA Scott Kelly dijo desde la Estación Espacial que la Progress "está condenada a arder en la atmósfera de la Tierra en cuestión de días", tras comprobar el video que muestra cómo gira sin control en la órbita terrestre.

El experto Holger Krag, de la agencia espacial europea (ESA) dijo que la caída de los restos de la nave espacial rusa suponen escaso riesgo para la población. "Se espera que la nave se desintegre casi totalmente al entrar en la atmósfera. Sin embargo los componentes de titanio o acero no se fundirán y caerán a la tierra. Esos restos no tendrán más de un metro de tamaño. Por eso el riesgo para la población no es igual a cero, pero es muy bajo", aseguró.

El fracaso de la misión rusa supone un duro revés para las aspiraciones espaciales del país. El carguero, que cumplía una misión de abastecimiento de la EEI, no consiguió acoplarse. Pese al fallo, la vida de los tripulantes de la EEI no corre peligro, ya que tienen suministros suficientes en previsión de situaciones como esta.

El Gobierno ruso reconoció que aún desconoce las causas de la avería en el carguero. "Por el momento, nadie tiene versiones significativas. Es muy extraño. Démosles tiempo a los expertos", dijo Dmitri Rogozin, viceprimer ministro ruso. Además, subrayó que el primer fallo en la historia de los Progress no influirá en el lanzamiento de naves tripuladas Soyuz y descartó, por el momento, posibles destituciones en las filas de la agencia espacial rusa.

Las naves espaciales Progress, que se utilizan desde hace 35 años, son uno de los grandes orgullos de la industria aeroespacial rusa, con un historial prácticamente inmaculado: hasta ahora sólo habían sufrido un único accidente, en agosto de 2011, provocado por una falla del cohete portador.

Fuente: La Vanguardia, EFE y DPA

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