Editorial

Inauguraciones y anuncios

Inaugurar obras antes de terminarlas, es un método que nadie termina de entender.
domingo, 08 de agosto de 2010 00:00
domingo, 08 de agosto de 2010 00:00

En los últimos días, el ministro de Salud, Mario Marcolli, anticipó que en aproximadamente 40 días podría comenzar a funcionar la Maternidad provincial.
Si los plazos se cumplen, este centro asistencial abriría sus puertas en septiembre, lo cual no deja de ser una gran noticia, porque servirá para ofrecer mejores cuidados a embarazadas, parturientas y recién nacidos.
Pero si con viento a favor esta institución recién podrá comenzar a trabajar en septiembre la pregunta es, ¿para qué se la inauguró en mayo?
Si la realización de una obra genera un rédito político para el Gobierno, es un rédito genuino, sobre todo si se trata de aportes de infraestructuras que quedarán al servicio de la comunidad. Sin embargo, apresurarse a buscar el aplauso antes de terminar el trabajo es contraproducente, porque ante los ojos del ciudadano prevalece, como un gesto vacío, el interés oficial por descubrir placas, cortar cintas y tomarse fotografías.
Ocurre que lo mismo sucedió con la Hostería Polo Giménez, que se inauguró para cerrar inmediatamente después, entre promesas de inminentes aperturas que quedaron en la nada. O con el mismo estadio de fútbol, cuya apertura se anunció con bombos y platillos para el 25 de mayo, para el 9 de julio, para el 25 de agosto...
Definir los plazos de ejecución primero y anunciarlos después para inaugurar la obra y ponerla en funcionamiento parece ser una secuencia lógica y razonable. Insistir con anuncios que cambian a cada momento, o peor aún, inaugurar obras antes de terminarlas, es un método que nadie termina de entender.

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