Malas armas

domingo, 05 de mayo de 2019 01:03
domingo, 05 de mayo de 2019 01:03

Al margen de la simpatía o antipatía que pueda generar en cada uno la figura de Elisa Carrió, hay un punto en el que claramente está fallando y comienzan a advertirlo de igual manera sus adversarios como sus adherentes.

Con su peculiar modo de expresión, en ocasiones pintoresco y en ocasiones deliberadamente provocativo, la diputada nacional ha caído en desafortunadas declaraciones, últimamente, con mayor frecuencia de la acostumbrada. No abundaremos en el análisis de expresiones bestiales como celebrar la muerte de una personalidad política de color partidario diferente, tema sobre el que ya se ha dicho todo y por el cual, no de modo muy convincente, pero al menos hasta se disculpó. Donde “Lilita” Carrió falla peligrosamente es en utilizar uno de los mayores dramas de nuestro tiempo como caballito de batalla de su mensaje proselitista.

No es ya una casualidad, porque en cada uno de los distritos que visita utiliza el mismo método, que es vincular a los dirigentes de otros partidos con los oscuros negocios del narcotráfico. La utilización de esos argumentos, hirientes, ligeros, descalificadores y agresivos, sin más sustento argumental que su propia acusación, es una irresponsabilidad de tenor casi imperdonable.

El flagelo de las drogas es demasiado grave, causa incalculables daños humanos y por muy efectiva que sea su mención, toda persona de bien debería prescindir de la manipulación de los efectos que provoca en la sociedad en provecho propio. Que Carrió, en su declarado afán de ayudar a Macri, recorra el país acusando a cada referente opositor de narcotraficante, es de una liviandad intolerable.

Si es legítima su preocupación por el repugnante negocio de la comercialización de drogas, eligió un pésimo momento y un peor modo para ponerlo sobre la mesa. Porque la ausencia de pruebas, el entorno circense de sus palabreríos y la gratuidad de sus sentencias, parece indicar que se aventuró a un delicado “vale todo”, en una campaña política que la muestra desplegando las peores armas. Una conducta impropia de quien se proclama como guardiana de las instituciones y que confiada en el blindaje mediático que la rodea, se siente con derecho a decir lo que se le ocurra de quien se le antoje.

Si es incapaz de advertir sus constantes excesos, sería interesante que alguien le haga saber que marcha a toda velocidad por el camino equivocado... Equivocado, si es que no actúa de mala fe.
 

55%
Satisfacción
3%
Esperanza
25%
Bronca
7%
Tristeza
3%
Incertidumbre
3%
Indiferencia

Comentarios

05/05/2019 | 14:44
#2
Carrió: personaje pintoresco de la política nacional
05/05/2019 | 07:33
#1
Urgente un psiquiatra para Lilita.
05/05/2019 | 06:51
#0
Ella corre votantes y desmerece sus denuncias anteriores. Hoy el libro de CFK se convierte en un éxito de librería donde se espera ver la confesión de la multiple imputada y solo se lee la tristeza con que dejó el Poder Ejecutivo en manos de...¡ un amigo de Carrió, la zafada! ¿ Ayuda? No, es una MOCHILA CON.PIEDRAS. Le creen menos a ella que al SINCERAMENTE de CFK.

Otras Noticias