La educación mediática estupidizante

martes, 10 de octubre de 2017 00:01
martes, 10 de octubre de 2017 00:01

Resulta preocupante que grandes sectores sociales no sepan diferenciar una ficción vendida como verdad teniendo la realidad a ojos vista que les muestra todo lo contrario. La sutileza en el trabajo educativo mediático podría ser el único atenuante para sus víctimas. La matriz generadora de razonamientos cuyas aplicaciones direccionales se presentan tan opuestamente absurdas, gobierna hoy el país.
Las disparatadas argumentaciones se presentan  como las más claras pruebas de las diferentes varas de medición a la hora de verbalizar su utilización. Estas aparecen en funcionarios para evadir responsabilidades en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado a manos de la Gendarmería Nacional; pero también en las disparatadas afirmaciones de legisladores y “simpatizantes” PRO-Cambiemos para justificar ese gravísimo delito. Para eso recurren a un pueril y unidireccional relato que pretende vender como necesarias “las medidas que se adoptan para “ordenar” –o “normalizar”-  la sociedad.
Acá aparece la “posverdad” enfrentada a la realidad en formato de ejemplos claros.
Vara 1: Para no pocos “jueces” al servicio del poder de turno, la responsabilidad del accidente ferroviario de Once que tantas vidas costó, es del Estado en las figuras del exministro De Vido y la expresidenta Cristina Fernández, un relato creado y difundido mediáticamente hasta el hartazgo y su instalación definitiva en el inconsciente colectivo. 
Vara 2: Llamativamente en el gravísimo hecho de la desaparición de Santiago Maldonado el Estado, en este caso en las figuras de  la ministra de Seguridad Bullrich y el propio presidente Macri no aparece como responsable del  hecho. 
Según esta posverdad construida mediáticamente, la desaparición de Maldonado no fue “ordenada” por dichos funcionarios. Viendo las maniobras distractivas en marcha seguramente terminará siendo responsabilidad de un “loquito” Gendarme a quien “se le fue la mano”. 
El motorman que no accionó los frenos de la formación del Sarmiento  y produjo las muertes que produjo, ni siquiera es uno de los “corruptos k” hasta para el  delegado gremial “pollo” Sobrero, sino que el accidente fue “desidia” producto de una planificada corrupción K”. Una disparatada argumentación que atenta cualquier razonamiento jurídico pero que desnuda esa doble vara a la hora de instalar en la opinión pública ciertos juicios de valor. 
Si el accidente de Once era evitable por ser responsabilidad del Estado la seguridad en el transporte público; la pregunta cae de maduro: en la desaparición de Maldonado, ¿no? ¿Quién debe velar por la seguridad de los ciudadanos si no es el Estado? Para el Gobierno PRO ¿el Estado sólo debe cuidar la integridad física y bienes de manera selectiva? (llamese Lewis, Benetton, Turner o lo que sea). Lo de la estación Once, los peritajes prueban que fue un accidente por imprudencia del motorman. La desaparición de Maldonado ¿fue también por imprudencia de un gendarme? ¿Se puede llamar imprudencia a una desaparición forzada? La responsabilidad del Estado ¿existe para un caso y para el otro no? ¿Qué es más grave? ¿Tener al responsable del accidente de Once pero correrlo del hecho para accionar políticamente contra el gobierno anterior?  ¿O tener una cadena de complicidades para que la socialización de responsabilidades entremezcle a ejecutantes de la desaparición con los que ordenaron la represión y el accionar de los gendarmes buscando que todo se diluya? Los gendarmes sostienen que sólo actúan bajo “órdenes” (obediencia debida). La “obediencia debida” no habilita un crimen de lesa humanidad y el ejecutante es tan criminal como el autor intelectual del hecho  junto a los que bajaron la directiva.    
La preocupación es lógica en tanto el Estado de derecho es el que está en riesgo. El desmadre y la falta de control político de las fuerzas de seguridad por estar armadas (literal) pone al resto de la sociedad en  total estado de indefensión. 
Que ningún funcionario del gobierno quiera reconocer que dio orden para que la desaparición forzosa de Maldonado se produjera es aceptar explícitamente que: 
a)    A las fuerzas de seguridad  no las controla nadie.
b)    Que dichas fuerzas deciden las políticas de seguridad del Estado con criterios propios.
c)    Que para la “Justicia PRO” el accionar de las fuerzas de seguridad no es enjuiciable; o sólo para utilizar a algunos de ellos como “perejiles” a quien cargarle la culpa.  
d)    Que la fuerza es el derecho de las bestias y es claro que hoy a esas bestias se la usa políticamente según sean los intereses en juego a defender, en este caso de los sectores económicamente privilegiados.
e)    Que frente al Estado de derecho que decían venir a defender, son los propios gobernantes, funcionarios y legisladores PRO-Cambiemos  los que aceptan en los dichos, hechos y actitudes su incapacidad política para un control racional de las normas constitucionales y para que el desmadre de ese Estado de derecho continúe desgraciadamente vigente y día a día se ahonde.

Víctor Leopoldo "Tico" Martínez

(*) Periodista - documentalista catamarqueño
 

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Comentarios

10/10/2017 | 16:39
#9
Es evidente que al unico que estupidizo la educacion mediatica es al autor de la nota ya que desde el vamos lo que pretende decir es que los medios actuales en su gran mayoria van contra sus creencias, esos pseudos jovenes idealistas de otros tiempos.
10/10/2017 | 14:32
#8
Ahhh, jajaj el #6 y # 7 son la misma persona. Se nota de acá a la china, jajajaj
10/10/2017 | 12:52
#7
La Libertad es Libre me decía un santiagueño amigo. Claro: la libertad de prensa sirve para escribir en un medio de amplia difusión una serie de ELUCUBRACIONES DE UNA NOCHE DE PRIMAVERA de un documentalista periodista off shore. Todo lo que dice es SESGADO por su (¿pasado o presente kirchnerista?) mente y por ello no considera que HABERSE APROPIADO DE LOS FONDOS PARA RENOVAR, MEJORAR, REFUNCIONALIZAR LOS TRENES no fue la causa que el TREN NO FRENARA y que los controladores no se hubiesen avivado de las falencias a pesar de las decenas de denuncias por dicho deterioro de las formaciones. Y del resto...mejor ni hablar. Ah! NO PONGAN NOMRE Y APELLIDO porque nos reiremos más ...¡CON SEGURIDAD!
10/10/2017 | 12:46
#6
Desaparición forzada: se entenderá por desaparición forzada el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado,...AUTORIZACIÓN: Acto de una autoridad por el cual se permite a alguien una actuación en otro caso prohibida . APOYO: favor o protección del Estado; AQUIESCENCIA: Consentimiento. Las tres circunstancias concurrentes QUE EXIGE LA ONU PARA DETERMINAR QUE ES UNA DESAPARICIÓN FORZADA...no se cumplen en el caso aludido. ¿O ahora inventarán que Maldonado estaba en la mira del PRO?
10/10/2017 | 08:37
#5
Señores del Esquiu, se olvidaron de poner el nombre del autor de este escrito.
10/10/2017 | 08:03
#4
Hay que firmar lo que se escribe documentalista
10/10/2017 | 08:02
#3
Lo que estupidiza es el fanatismo ciego. La idea de que lo único real y verdadero es lo que uno piensa. Que la opinión de los demás es siempre errónea. Como dice Catuchex, todos son iguales, por eso, defender o criticar solo a un segmento es se parcial.-
10/10/2017 | 03:45
#2
(*) Periodista? Periodista kirchnerista parcial
10/10/2017 | 01:32
#1
Todos los políticos tienen un muerto en el placard, así como usted defiende a un bando hay otros periodistas que defienden a la otra parte. Nada nuevo bajo el sol.

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