Correo y opinión

Las retenciones… (de vuelta la burra al trigo)

jueves, 19 de diciembre de 2019 00:26
jueves, 19 de diciembre de 2019 00:26

Las retenciones siempre -siempre es siempre- las paga el productor, cualquiera sea su tamaño, si no están segmentadas, todos/as las pagan por igual. Estas se calculan: precio internacional, menos retenciones y se le liquida al productor “lo que queda” y a la AFIP se le deposita, lo que se inmoviliza en concepto de retenciones.


Primera aclaración: las exportadoras hacen -además- una segunda retención, por sobre la de la AFIP, que es ilegal y clandestina; y la pueden hacer por su carácter monopólico, y su quantum es variable, según sea el precio internacional y el momento político, le “capan” al productor una segunda rebanadita del precio internacional y esta se la quedan ellas; a más precio internacional, más grande es la segunda rebanada… Confundir que las retenciones las pagan las exportadoras es un graso error, y nada tiene esto que ver con los plazos de liquidaciones de divisas, son dos cosas distintas…


Las retenciones son un instrumento de política económica, no un fin en sí mismo, sirven para recaudar fácil y que nadie se escape, y además para despegar lo precios internos de los externos…Pero son sólo “eso”, un instrumento. Durante los 90 (Menem-Cavallo) con retenciones “cero”, se fundieron 103.000 explotaciones agropecuarias y se hipotecaron 12.000.000 de hectáreas; con Néstor y CFK, con las retenciones funcionando, no se fundió nadie y se deshipotecaron las 12.000.000 de hectáreas. Es así. La derecha elevó a la categoría de tótem sagrado a la lucha por las retenciones, dándole un valor ideológico per se, cualquiera fuera la forma de aplicarlas, para ellos es el mal a desterrar. Transformaron un instrumento económico en una bandera de lucha política-ideológica y les salió bien, porque consiguieron transfigurarlas en el principal ariete para horadar los gobiernos populares.


Después de la 125, al campo nacional y popular le corresponde sacar algunas conclusiones, sino estamos al horno. La más importante, no podemos volver a cometer el error de poner a todos -todes- los productores en la misma bolsa, debemos y podemos diferenciarlos de acuerdo al tamaño de la explotación y por la región donde siembran. El más grande, más paga; el más chico, paga menos (¿tan difícil es entenderlo?)… No concibo por qué nadie de nuestro espacio reivindica lo que hizo Axel Kiciloff, en el 2015, en esta materia, cuando devolvió retenciones por 3.000 millones de pesos, con el dólar a $8, a 21.000 pequeños productores con un mecanismo totalmente exitoso. Tan exitoso fue, que Macri lo copió para devolverles cinco puntos adicionales de retenciones a los grandes productores que siembran soja en el área geográfica del Plan Belgrano. Hood Robín neto. ¡Sí se puede!


¿Qué otras medidas complementarias debemos tomar para perfeccionar la diferenciación de retenciones de manera exitosa, y que- además- genere trabajo en el interior profundo? Veamos:

1- ) Debemos prohibir la venta directa de granos, del productor al exportador, todo debe pasar por los acopios locales. Es imprescindible impedir las posiciones dominantes en las cadenas de valor y la integración vertical de estas megaempresas, como sucede en la actualidad. Esto es letal para los sectores populares.

2- ) Lo mismo para la hacienda (porcinos, bovinos, lanares): todo debe pasar por los mercados de referencias (Liniers, Rosario y otros que deben crearse para tal fin).

3- ) El Estado debe poner balanzas (oficiales) y operarlas con todas las garantías de seguridad “50 metros” antes del ingreso de cada uno de los 52 puertos privados que hay a la vera del Paraná, que bordea la ciudad de Rosario. Hay que “pesar bien” las exportaciones, ¿se entiende? Nadie pude enojarse ni hacer piquete por esto. Y… “cosas veredes Sancho”.

4-) Debemos recuperar la FAA o crear algún sustituto similar para participar del debate ideológico sobre el rumbo de la agricultura y el uso y tenencia de la tierra.

5-) El nuevo gobierno debe volver a re-crear la Dirección de Economía Rural y Estadísticas en la órbita del Ministerio de Agroindustria, fundada por don Emilio Lahitte en los finales del siglo XIX. Es vital (pero vital) para el Estado contar con números propios y certeros sobre la actividad agropecuaria. Nuestro gobierno no puede guiarse por las estadísticas que le proveen las Bolsas de Comercio de Rosario y Bs. As. Sin información propia y confiable, seguiremos yendo a “comprar al almacén con el libro escrito por el almacenero”, como decía don Arturo Jauretche. Máximo Paz, noviembre 2019.

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Comentarios

19/12/2019 | 10:06
#2
Una buena alternativa para el pequeño productor Catamarqueño es volcarse al turismo rural. Es lo que se viene
19/12/2019 | 09:54
#1
El mundo esta globalizado sino les gusta producir acá se pueden ir a otro lado. lo mismo para la minería y el petroleo
19/12/2019 | 08:31
#0
Lo importante es tener reglas claras y ya están bien claritas. Que cada uno saque sus números y vea que hacer
19/12/2019 | 07:54
#-1
Me parece que no hay que dar tanta vuelta porque en nuestro pais tenemos tantas zonas, microclimas ,distancias, calidad de tierras etc. que es muy difícil fijar reglas para cada caso. Que cada uno saque sus números y vea si es viable o no su proyecto. 1+1 es dos acá y en la China
19/12/2019 | 06:44
#-2
Lo que se propone en esta nota de diferenciar retenciones a productores chicos de grandes es inviable. Nos encontraríamos al dia siguiente llenos de grandes reconvertidos en pequeños productores.

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